<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001</id><updated>2011-04-21T14:22:32.028-07:00</updated><title type='text'>ácido lisérgico</title><subtitle type='html'>"Si el lenguaje es otra piel, toquémonos más" (Gustavo Cerati)</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>38</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-7950790367205017608</id><published>2008-11-06T17:28:00.000-08:00</published><updated>2008-11-06T19:07:24.969-08:00</updated><title type='text'>Guilty or innocent</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Alexandr Nichols, así como los jovencitos bellos de la elite del Upper East Side en "Gossip Girl" está en una de las más altas cumbres del estrellato. Su sueño se convirtió en realidad, ser un líder de opinión, un crítico de arte y que le paguen por eso. Escribe en el medio más prestigioso (para bien y para mal) de su país, firma con su nombre, tiene veintitantos y como es el más joven, claro, a veces publica mucho y a veces poco, es la suerte del nobel y no hay nada de qué alegar. Su llegada fue sorpresiva, llegó gracias a una importante influencia, algo así como la Miranda Priestly del lugar en cuestión. La bienvenida fue aparentemente amable y cariñosa, aunque Alexandr siempre sintió un dejo de desconfianza desde el primer día pero nunca se atrevió a declararlo. Debe ser como la hoguera de las vanidades, pensó, pero como no tenía que estar conviviendo en ese mundo a diario no se hizo mayor problema. Alexandr estaba dentro del mundo de las comunicaciones en una cómoda posición y discretamente disfrutaba de su triunfo. Estaba en el universo del &lt;em&gt;gossip&lt;/em&gt;, uno más relamido y discreto, pero las garras estaban muy bien camufladas (y afiladas). Y aunque podría alegar innumerables arbitrariedades laborales durante el tiempo que fue partícipe de esta institución, la falta que hoy lo deja fuera vino desde él y lo está pagando caro. Un error involuntario, una irresponsabilidad, algo que debió realizarse con más rigor pero que se hizo a la rápida, su poca familiaridad con los números ahora lo tienen fuera. Las semanas siguientes han sido una verdadera travesía por el desierto. Alexandr, el infalible. El que nunca se emborracha en las fiestas, el que nunca dejó un ramo pendiente en la universidad, el que nunca se ha metido drogas en el cuerpo, y ni siquiera ha sacado un yogurt sin pagar del supermercado; el que nunca se metió en un lío de faldas (o de pantalones). El mismo que tiene el sentido de la responsabilidad tan en alto, que por esta caída cree que se falló a sí mismo y falló a tantos otros. Seguramente, no hay nada peor que sentirse mal con uno mismo. Fueron semanas duras para Alexandr, por lo evitable que pudo haber sido todo, por las consecuencias, y porque sentía que la pisada del gigante ofendido estaba por venir. Porque aunque en su histórico prontuario moral y ético, el gigante no tenga los papeles más limpios del mundo, es implacable a la hora de juzgar un error, y más cuando viene de alguien tan fácil de aplastar (como lo fue de levantar). Porque el gigante cree en la premeditación y en las teorías de la conspiración. No está dentro de su cabeza lo involuntario y el posterior arrepentimiento. Este gigante que puede ser también como una torre de babel (y, porqué no decirlo, una olla de grillos) funcionó como los chicos chismosos del Upper East Side, y ya me los imagino como entre el boca a boca, celular a celular, mail a mail, todo se ha expandido. Porque al otrora niñito estrella hay que aplanarlo, reducirlo, exterminarlo y construirle exagerada y absurdamente una mala imagen que no se merece. Pero claro, las irresponsabilidades se pagan caro y el sabor de la deshonra Alexandr la ha probado lenta y amargamente. Nuestro antihéroe (si es que cabe llamarlo así a este “canalla”, repitiendo uno de los epítetos que sin mediar explicaciones recibió a través de un estado de Facebook) está en silencio. Quizás la culpa interna sea mayor que la que su medio le propague, que el arrepentimiento no cese y las lecciones a partir de lo sucedido aún no las pueda dimensionar del todo. ¿Pero será necesaria tanta maledicencia?, ¿Seremos tan infalibles y tan correctos en todos los planos de la vida para juzgar tan fácilmente un lamentable error de iniciado? Pienso en Alexandr y también prefiero quedarme en silencio. Y no por complicidad, porque sí es cierto: ha estropeado una gran oportunidad. Pero mañana puedo ser yo, o puedes ser tú. Los tiempos de María Magdalena apedreada por los fariseos ocurrieron hace ya bastante tiempo. Y ya sabemos que nadie está libre. ¿Guilty or Innocent? The choose is yours.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos encontramos en la próxima historia&lt;br /&gt;xoxo&lt;br /&gt;Gossip boy. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-7950790367205017608?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/7950790367205017608/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=7950790367205017608' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/7950790367205017608'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/7950790367205017608'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2008/11/guilty-or-innocent.html' title='Guilty or innocent'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-885757086987328207</id><published>2008-10-13T19:55:00.000-07:00</published><updated>2008-10-13T19:56:34.438-07:00</updated><title type='text'>A chilean boy in Santiago. Part une.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Estaba en una habitación cuyo cielo había sido arrasado. Solo colgaban de él unos tubos fluorescentes y la estructura metálica que sostenía la antigua techumbre. Todo parecía indicar que antes en ese mismo lugar había funcionado parte de una oficina. Ahora las paredes están repletas de collages de páginas de revistas norteamericanas, algunas de farándula chilena y del paparazzeo de la Bolocco con Marrochino. Detrás de mí, una cama desarmada. Eran pasadas las 12 de la noche. En el muro de cabecera de la cama, unos graffitis espontáneos rayados por el dueño del lugar. “The sun”, “Daily Mirror”, “The Star”, “Vogue”, y una serie de referencias pop a personajes y a publicaciones ligadas al mundo del espectáculo y la moda rezaban en las paredes, escritas con crayones de colores. Me muevo entre montones de magazines y muebles diseñados por el  intrépido individuo que hacía dos días me había tirado un papel debajo de un probador que decía “Me gustas. Tomás. 847977xx”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Me llamaron la atención sus lentes de sol. Los miré, me miró, sonrió y se sacó el admirado par de encima de sus ojos. Qué simpático, pensé mientras concentraba seriamente mis alegatos a la vendedora por ocurrírsele poner las alarmas sobre los botones de la camisa que me impedía probar con tranquilidad. Entre idas y venidas al probador, cuando ya me había decidido por cuales prendas llevar y me dirigía a hacer el pago, el mentado mensaje cae cerca de mis pies. El emisor había huido. Me pregunto si llamarlo o no, mientras pretendía hacer que nada pasaba. Lo hice, lo llamé. Su voz era un tanto despreocupada y usaba un tono ligeramente afectado. Confesó que nunca había hecho antes tal acto de osadía, que se atrevió a hacerlo porque me encontró sumamente tierno, pero también distante, ajeno, incluso medio pesado. Que no perdía nada, que “de esta vida no hay otra”, que disculpara si me incomodó, y yo, aprovechando su arrojo le propongo vernos unas cuadras más abajo, en un café. Aceptó y al rato estábamos frente a frente, hablando de nuestras vidas, mientras caminábamos al lugar donde él tomaría un taxi o un transantiago, porque tenía que estar en la casa de un cliente, porque es fotógrafo pero ahora hace muebles, y hace poco cumplió los 26 y con esto se alejaba mi fijación por individuos mayores. Es hiperkinético e intenso. Así se califica, y tiene razón. Le gustan los ambientes exquisitos y la vida burguesa. Ha tenido acceso a lugares y personajes exclusivos y sórdidos. Que las fiestas ya le agotaron, que no tiene amigos, que prefiere estar en casa, ver tele y comer.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Quedamos en vernos otro día. Teníamos nuestros teléfonos. Al día siguiente hicimos contacto por Messenger. Y al día siguiente nos encontramos. La cita fue en su casa, yo con una botella de champagne debajo del brazo y él con una camisa celeste abierta que dejaba ver un pecho frondoso. Lo diferente era que su cabellera había sido rasurada. Conservaba  la misma barba al ras, más larga en el sector de la pera y los bigotes, pero su cabeza lucía calva. La habitación descrita en el primer párrafo resultó ser su pieza. Lugar donde se armó un porro de marihuana después de que nos diéramos unos besos, la continuación del beso distraído que me robó en la sala principal. Todo eso luego que me confesara que su nombre no era Tomás, que lo había ocultado por un sentimiento de desconfianza que le viene atacando desde hace poco tiempo. Que lo disculpara. Mala cosa.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Vive con dos de sus hermanos. O mejor dicho, hermanastros. Su hermana lesbiana y su hermano gay. Su hermano escritor de un libro de cuentos. Mi anfitrión le celebra todo, tanto, que oficia como una suerte de agente literario de su consanguíneo que escribe como si una película de Almodóvar se cruzara con Bayly, todo cubierto en la pañoleta que suele llevar Lemebel en su cabeza. Eso, para que se hagan una idea del estilo en la prosa del aludido.&lt;br /&gt;El hermano escritor llama, y el galán de la noche contesta a gritos un celular que funcionaba con dificultades dada la mala señal del lugar. Le dice que vaya conmigo a una fiesta privada que hay en el barrio Bellavista. Algo dudosos aceptamos, no sin antes sacarme de encima a su perro beagle que en todo momento no dejo de follarme –si, follarme- el brazo y alguna de mis piernas. Mientras yo, al principio muy discreto y luego visiblemente superado por la situación, intentaba quitármelo de encima, mientras nuestro falso Tomás inventaba cualquier resquicio para liberarme de su adorado can.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La fiesta a la que llegamos parecía cumpleaños de jovencitos alternativos medios gays. Harto Madonna, harto Yelle, algo de The Kooks, y no mucho más que contar. El otrora Tomás siempre muy sensual, me hablaba a la boca y no al oído, se inclinaba sentado a mi lado, pero así como yo, le cargan mayores muestras de afecto en público. De vuelta hasta su casa donde me esperaba mi habitual radiotaxi, conversamos de sus relaciones y las mías. Y no mucho más, ya estaba cansado, por la tarde había tenido síntomas de gripe y la salida le estaba cobrando la cuenta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-885757086987328207?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/885757086987328207/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=885757086987328207' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/885757086987328207'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/885757086987328207'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2008/10/chilean-boy-in-santiago-part-une.html' title='A chilean boy in Santiago. Part une.'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-7092622850376818160</id><published>2008-10-13T19:51:00.000-07:00</published><updated>2008-10-13T21:51:24.113-07:00</updated><title type='text'>An chilean boy in santiago. Part deux.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El día que filtreamos en la tienda terminaría para mí en la casa de Ro. Mi pseudo-casi-novio. El hombre que conocí en marzo y que después de una conquista bastante “a la antigua”, terminamos derrochando amor y pasión en mayo, cuando me pidió que fuésemos novios y no hallábamos el momento de estar juntos. Nos une, por sobre todo, una conexión intelectual. La luna de miel duró poco más de un mes, porque a fines de junio una situación bastante dolorosa se cruzó en su vida y le recordó que habían círculos abiertos en el pasado con una relación muy importante. Pasada la tormenta que ocasionó tal hecho, volvimos a conversar a mediados de agosto, bajo otras reglas impuestas por ambos. Que ninguno quería algo con nombre ni con responsabilidades ni demandas. Él, porque emocionalmente aún no está preparado; y yo, porque los malos momentos de la ruptura no los quiero volver a vivir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ro tiene la nobleza de pocos. Independiente de cómo han sucedido las cosas, hay una virtud irreprochable, y es su transparencia acompañada de esa natural y desprendida comunicación que disfrutamos tener. Sin ser un hombre especialmente bello, lo que me conecta con él es el intelecto, las conexiones culturales, aficiones, las conversaciones eternas, las risas, su sencillez, la poca pretensión, lo ñoños que somos ambos y claro, como no, el lenguaje de la pasión cuando estamos en la más completa intimidad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ro, historiador del arte, tiene 35. “A” a.k.a Tomás, 26 recién cumplidos. Y aunque “A” tiene la experiencia de mantenerse solo y vivir solo desde los 17 años, lo que le da cierto nivel de autosuficiencia y soltura que lo vuelve hasta excitante; Ro es la templanza, la seguridad, la protección y la estabilidad. “A” es la aventura, la adrenalina, el impulso del deseo loco. En un momento, con esto de que el entonces Tomás diseñara muebles, hice el paralelo entre el Aidan de Carrie Bradshaw, versus la indecisión que le plantea Mr. Big -en este caso Ro- (mayor y con un tipo de relación de mayor tiempo pero menos consolidada). Pasados algunos días, la imagen dulce de “A” devino en una distancia que se emparenta con el Jack Berger de la misma Carrie y su triunfal despedida de la vida de ella con un post-it. No ha sucedido aquello ni mucho menos. Pero su retirada me inspira ese espíritu descomprometido.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Como les anticipé más arriba, la noche después del primer encuentro previo mensaje bajo el probador estuve con Ro. Fue extraño porque tomé una mezcla de actitudes bastante particular. En un comienzo un tanto displicente, hasta arrogante. Ni siquiera intenté besarlo en la boca a la llegada. Luego, lo contemplaba y haciendo un constante paralelo, no dejaba de darme sueño todo lo que representa. Entre medio, el inevitable sentimiento de culpa que atormentaba el acto teatral de despreocupación que estaba montando (para no salir pillado ni por la mínima evidencia). Sí, un poco como el personaje de Diane Lane, de vuelta en casa, con su marido Richard Gere, después de haberla pasado malito con Oliver Martínez en "Infidelidad", ¿Se acuerdan? Pasado un rato todo volvió a ser como antes, hicimos el amor con la misma entrega de siempre, y luego comencé una serie de intervenciones insólitas que buscaban respuestas forzadas de mi contraparte. Luego de hacerle cosquillas le pregunto si es celoso, por esa vieja creencia popular que dice que los cosquillosos son celosos. Me dice que no sabe, que nunca ha estado en la situación, y luego pregunto… “¿Y qué pasaría si un tipo me molesta delante tuyo, te enojarías? Y me responde “Sí, yo creo que sí. Porqué... tienes un pretendiente?” Y lejos de quedarme callado, le respondo con ironía “Uf, vieras. Tengo una fila esperando afuera de tu departamento”. Conversaciones insólitas después de una tarde arrebatadora.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Con “A” no hay un final definido. Sin embargo, yo me estoy adelantando porque todos los beneficios parecen estar con Ro. Si hay algo que agradecerle a “A” es esa buena dosis de autoestima que tanto hacía falta. Agradecerle por regalarme la historia de un affaire que pocos se jactarían de contar. Y –detalle no menor- agradecer su intervención porque permitió descorrer el velo y dejar en evidencia que entre Ro y yo hace falta un poco de adrenalina. Que ante la perfección y la tranquilidad que estamos llevando en este “segundo tiempo” de relación, hay algo dormido, pasivo. Una buena señal de alerta para un letargo reciente que pide auxilio.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El sábado no hicimos el amor. No tenía ganas. Razón suficiente para volver a pensar en “A”. Se quedó dormido sobre mi pecho, abrazados. Mientras dormía yo pensaba en el sexo furioso que me podría estar dando “A”, y en esas elucubraciones también me arrebató el sueño. Desperté con sus besos, me decía que me quería, que esa noche había sido un pésimo anfitrión, que nos viéramos el lunes. Cuando me iba, se levantó de la cama para darme más besos y decirme cuánto me quería. Y claro, no existe el hombre perfecto. Estoy entrando a otra etapa de la relación, esa donde no siempre está el sexo como leit motiv y que, a veces, es mucho mejor disfrutar de dormir juntos. Parece que es lo que quiero, lo que me hace sentir más cómodo. Pero antes, abriré un poco las ventanas para ventilar y que entre aire nuevo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-7092622850376818160?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/7092622850376818160/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=7092622850376818160' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/7092622850376818160'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/7092622850376818160'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2008/10/chilean-boy-in-santiago-part-deux.html' title='An chilean boy in santiago. Part deux.'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-1462264067783964508</id><published>2008-09-11T22:55:00.000-07:00</published><updated>2008-09-14T00:49:05.439-07:00</updated><title type='text'>Be a man</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Las etiquetas siempre son odiosas. Al igual que las comparaciones. Lástima que los periodistas llevemos en nuestro ADN (o en nuestra (de)formación profesional) el mal hábito de ponerle adjetivos rimbombantes a todo. Desde pequeños casos, como el que acaba de llegar a mis manos. El último ejemplar de la revista norteamericana GQ, con James Franco en la portada (conocido por todos como el Avispón Verde, el antagonista de El Hombre Araña de la trilogía protagonizada por Tobey Maguire) donde lo etiquetan como “El nuevo James Dean” de nuestros tiempos. Lo mismo sucede con la literatura, particularmente con la denominada “literatura gay”. Sí, porque así como existe la autoayuda y los chick lit (Bridget Jones es un caso canónico de este tipo de libros. Jane Austen lo hubiese llevado hace un par de siglos atrás) también existen los textos narrados y empastados, que contienen en su interior historias bien distintas al amor socialmente aceptado. Historias de baños (o lavabos, según la traducción española) públicos, discotheques, casas fuera de la ciudad. Historias de hombres con otros hombres. Muchas de descubrimiento, de revelaciones, de pérdidas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SMoExM0vsNI/AAAAAAAAADg/6n1YgA_9dBs/s1600-h/Leavitt_david.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5245009959328919762" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 151px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" height="200" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SMoExM0vsNI/AAAAAAAAADg/6n1YgA_9dBs/s200/Leavitt_david.jpg" width="173" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SMoE7YNB30I/AAAAAAAAADo/MLVOSwTqlyY/s1600-h/the+indian+clerk.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5245010134182256450" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 141px; CURSOR: hand; HEIGHT: 203px" height="178" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SMoE7YNB30I/AAAAAAAAADo/MLVOSwTqlyY/s320/the+indian+clerk.jpg" width="157" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Es lo que soñó hacer a destajo y soltura Oscar Wilde. Lo que intentó, tímida e idealista, E.M. Forster (Regreso a Howards End, Maurice, Una habitación con vistas). Lo que nunca se atrevieron ni Henry James ni Somerset Maugham. David Leavitt, norteamericano, profesor de literatura de la Universidad de Florida, nació en los inicios de los 60 y se graduó de Yale. Para los años 80, cuando salía de la universidad, estaba Reagan en el poder y el SIDA era la triste plaga que hacía desaparecer a muchos de sus pares que sentían igual a él. Su lugar literario es ese, también mezcla mucho a Italia en sus relatos. Vivió un tiempo allá y tiene un enorme conocimiento de sus lugares y paisajes. Leavitt tiene publicados la mayor parte de sus libros al español. Su casa editorial en lengua castellana es Anagrama. Sólo falta que traduzcan la última, que espero con ansias, “The Indian Clerk”. “Baile en familia”, “Un lugar en el que nunca he estado”, “El edredón de mármol” y “Arkansas” son sus libros de cuentos. “El lenguaje perdido de las grúas”, “Amores Iguales”, “Mientras Inglaterra duerme”, “Junto al pianista”, “Martin Bauman” y “El cuerpo de Jonah Boyd” son sus novelas. Uno de los mejores autores de su generación, una de las pocas voces literarias sobresalientes que cuentan historias sobre homosexuales. Pero finalmente son historias de humanos de carne y hueso. Comienzo a no entender el porqué de la etiqueta.&lt;br /&gt;Es cierto que en EE.UU, que es un mercado más maduro que el hispano, haya productos hechos a la medida para quién lo necesite. Con decirles que hasta revistas para perros chihuahuas hay. La característica de “literatura gay” era fácil e imagino que complicada para muchos de sus potenciales lectores, porque existían estantes especiales para este tipo de libros. Es más, hace poco tiempo, habían librerías especializadas para este público. Ahora no. De manera justa (y como debe ser finalmente) Leavitt comparte estante con Roth, Auster, Rushdie y Coetzee. El otro que comparte estante con Leavitt y el resto, es Alan Hollinghurst. Pocos lo conocen. Es más, muchos saben de Leavitt pero de Hollinghurst ni idea. Lo conocí cuando lo mencionaron en alguna sesión del taller literario al que fui por un año y medio. Al principio pensé que era el nuevo autor de turno para el esnobista recalcitrante. Y claro, el que no lo conozca nadie algo de snob tiene. Pero el tema no es ese.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SMoFUdAb76I/AAAAAAAAADw/1HSSQlVc2xU/s1600-h/hollinghurst.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5245010564968345506" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SMoFUdAb76I/AAAAAAAAADw/1HSSQlVc2xU/s200/hollinghurst.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SMoFb2UAuUI/AAAAAAAAAD4/UqD83Idz1r4/s1600-h/line_of_beauty.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5245010692020418882" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SMoFb2UAuUI/AAAAAAAAAD4/UqD83Idz1r4/s200/line_of_beauty.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Hollinghurst es inglés y se graduó en Oxford. Nació a mediados de los años cincuenta. “La línea de la belleza”, su cuarta y última novela, se hizo acreedora del Man Booker Price, el más codiciado de los premios literarios británicos. Porque tener la historia de la literatura inglesa detrás no es menor. Y Hollinghurst es el mejor alumno de sus maestros. De prosa contundente, refinado y también sórdido, Hollinghurst se instala cómodamente dentro de lo mejor de los autores contemporáneos anglo. Anagrama también es el sello que lo traduce al español. Su poca masividad lo vuelve un bien escaso en las librerías locales. En “La biblioteca de la piscina”, su primera novela, se adentra en las costumbres homosexuales de principios de siglo XX y el periodo de guerras mundiales, a través de un joven durante los años ochenta, que le escribe la biografía a un anciano aristócrata venido a menos. Todo después de haberlo salvado de una afección cardíaca en un baño público donde había ido a buscar placer con hombres más jóvenes. Los personajes de Hollinghurst se mueven en ambientes académicos, del arte y la literatura. La mayor parte de ellos pertenecen a la burguesía londinense. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En “La línea de la belleza”, un veinteañero arribista se inmiscuye en la familia de un político, todo esto durante el mandato de la Thatcher, mientras escribe su tesis sobre Henry James.Por sus temáticas estos autores son obviados por el discurso y los medios oficiales. Y aunque hay novelas de tintes similares como la clásica “Muerte en Venecia” de Thomas Mann, “Alexis o el tratado del inútil combate” de Marguerite Yourcenar, o la contemporánea a “La línea de la belleza” de Hollinghurst, “The Master” de Colm Toíbin, no son sino estos autores de los que se puede decir con seguridad, que cuentan con una bibliografía de ficción dedicada a esta literatura. Me he interesado en ellos, que escriben en inglés, porque son de los que tempranamente recibí referencias. No olvidemos a los hispanos como el español Eduardo Mendicutti, al argentino Manuel Puig o al famoso Jaime Bayly. Y aunque hay otros norteamericanos prometedores como Michael Cunningham -ganador del Pulitzer por “Las Horas” llevada al cine, y luego con “Vidas cruzadas” editada por Norma-, y del joven Augusten Burroughs que tiene a su haber la adaptación de su primera novela “Recortes de mi vida” al cine, y ahora acaba de traducirse “En el dique seco” también por Anagrama, quise destacar a Leavitt y a Hollinghurst porque son de una excelencia indiscutible. Son autores de los que se debiera hablar masivamente y leerse con el mismo interés. Independiente de si sus héroes son dos machos que quieren estar juntos, o si uno de ellos sufre porque su amigo, su confidente, su compañero de piso, murió a causa del SIDA. Leavitt y Hollinghurst construyen relatos sobre la humanidad, sobre la familia y sus conflictos, y por sobre todo, sobre el arte y la belleza de escribir. He escrito una columna que habla de libros y literatura. Sé que el número de lectores no será el de siempre. Es más, supongo que muchos abandonaron este texto en la mitad. Pero es mi riesgo, mi apuesta. Porque sé que ambos personajes valen la pena ser leídos. Porque ambos han sido un agradable refugio durante estos últimos años. A ver si los entusiasmo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-1462264067783964508?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/1462264067783964508/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=1462264067783964508' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/1462264067783964508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/1462264067783964508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2008/09/be-man.html' title='Be a man'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SMoExM0vsNI/AAAAAAAAADg/6n1YgA_9dBs/s72-c/Leavitt_david.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-5925640073358927266</id><published>2008-09-10T01:17:00.001-07:00</published><updated>2008-09-14T00:07:53.121-07:00</updated><title type='text'>TV SHOWS ADDICT</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Me divorcié de la televisión hace 3 años. Y aunque existe una suerte de coqueteo constante a causa de las dos últimas teleseries nocturnas de TVN, por el programa de Anthony Bourdain y, especialmente, por la culpa de Heidi Klum y Tim Gunn en todas las temporadas que People + Arts ha emitido de Project Runway. Aparte de eso, no me mueve mucho el aparatito de 525 líneas. Me pasa lo mismo con la siutiquería provinciana del chileno por tener, a como dé lugar, un televisor plasma. Me niego. Pero de ese lado iconoclasta de mi forma de ver las cosas, me referiré en otra columna.&lt;/span&gt; &lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5244304067898414386" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SMeCw6U4lTI/AAAAAAAAADI/RYlE8l6Z_FY/s400/madmen04neww.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Es increíble como al llenarte de actividades, amigos y vida social, sintonizar a ese cierto tipo de esclavitud que genera la televisión, queda relegado a un lugar bien secundario en tu vida. Y el hábito de seguir programas generalmente de tipo episódicos, genera complicaciones y finalmente terminas por dejarlos completamente de lado.&lt;br /&gt;El espacio del control remoto ahora lo tiene el mouse. El facebook, gmail y el messenger son entretenciones mucho mejores que cualquier estelar, teleserie de las 8 de la noche o programa de farándula (Respecto a ese tema, es tanta mi ignorancia que no leo Las Últimas Noticias. Por más pedante que eso suene). En fin, podríamos cerrar este asunto diciendo que se trata solo de un tema de intereses. Pero de lo que quería escribir acá es de la tele, de la tele por cable, de las series y del Emmy, cuya ceremonia este año se celebrará el 21 de septiembre.&lt;/span&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5244304262858548482" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SMeC8QnAJQI/AAAAAAAAADQ/oGCmCfv_D9E/s400/pushing+daisies.bmp" border="0" /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Y aunque nunca he prendido mucho con la premiación sobre la televisión gringa, este año, al hablarse mucho de eso que la verdadera literatura está en las series norteamericanas, me despertó el interés por ponerme al día con varios shows del país del tío Sam. Hasta ahora, debo decirlo, casi todo el ejercicio se basa en la acumulación de series. Porque he visto pocas, casi ninguna. Tengo mi propio dealer de películas y DVD’s, y él me provée del material más selecto y distinguido de lo que hay que ver. Lo “must”. De "Lost" soy un acérrimo seguidor y estoy al día con todas las temporadas. Vi "Mad Men", la serie que emite en Chile la señal HBO, que trata sobre una agencia de publicidad de los años 50, y me rayó por completo. Solo quiero mi pack de DVD's de la 2da temporada. Me compré la segunda de "Dexter", también la elogiada "Pushing Daisies", la primera temporada de Gossip Girl (fue una de las sacrificadas ante mis obligaciones y falta de tiempo a la hora que la transmitían), y ahora me siento feliz porque me acaban de vender "In Treatment", la serie de HBO con Gabriel Bryne, sobre un psicoanalista atormentado que en cada capítulo recibe a uno de sus pacientes habituales.&lt;br /&gt;Prefiero ver televisión por DVD's. Por lo que les explicaba en los primeros párrafos, y además porque me he puesto más mañoso y no aguanto esperar a una semana por un nuevo episodio. Desde que disfruto de las temporadas completas por DVD, y eso de seguir y seguir hasta el fin de la temporada los capítulos, el hábito se me ha vuelto adictivo, embriagante, excesivo, pero de un placer indecible. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5244304575523017650" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SMeDOdYBU7I/AAAAAAAAADY/VgbC4uv3-ro/s400/in+treatment.bmp" border="0" /&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Ahora, deberé hacerme el tiempo para ver las que más pueda antes de los Emmy, y tener voz y voto cuando los presentadores digan "And the Emmy goes to…", y no quedarme, como siempre, mirando con cara de circunstancia a los ganadores. Ah, y me faltó una: "30 Rock", la serie cómica con Tina Fey y Alec Baldwin. Luego les contaré qué tal son todas, y si coincidí con los miembros de la Academia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-5925640073358927266?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/5925640073358927266/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=5925640073358927266' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/5925640073358927266'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/5925640073358927266'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2008/09/tv-shows-addict.html' title='TV SHOWS ADDICT'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SMeCw6U4lTI/AAAAAAAAADI/RYlE8l6Z_FY/s72-c/madmen04neww.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-2728378069890895432</id><published>2008-08-06T22:01:00.000-07:00</published><updated>2008-11-06T20:39:43.700-08:00</updated><title type='text'>Can't wait!</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pasamos la primera mitad del 2008, y el panorama en las salas de cine no fue de lo mejor, pero tampoco hubo resultados desalentadores. El cine chileno deberá seguir esperando hasta el estreno de Tony Manero durante la segunda quincena de agosto para tener a su mejor película chilena del año, eso si Andrés Wood con su Buena Vida no dice lo contrario. El gran problema de las distribuidoras de películas locales es que han olvidado de traer títulos importantes y de calidad superior a nuestra cartelera, y privilegian muchas cintas que no tienen ningún gusto y otras que, de frentón, son productos deficientes. Ahí quedan títulos potentes como “Across the Universe”, “Control” e “Into the Wild”, que llegaron directo al DVD. Otros cuya inclusión en el mercado nacional es improbable, como el musical irlandés “Once”, desde ya una de mis favoritas del año. Y existen otras que esperan impaciente su ingreso a las salas nacionales, como lo es la mejor de todas a mi opinión, “The Diving Bell and the Butterfly” del pintor y cineasta Julian Schnabel, el arrebato occidental de Wong Kar Kwai (“2046”, “Con ánimo de amar”) con Norah Jones y Jude Law a la cabeza en “My Blueberry Nights”, o la última estrenada de Woody Allen, “Cassandra Dream”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Bien por “Petróleo Sangriento”, “Viaje a Darjeeling”, “Iron Man” , “La Conspiración” y “Promesas del Este”, notables fueron “Persépolis” y “Después del Casamiento”, inolvidables y seguramente las dos mejores películas estrenadas durante este año, hablo de “Expiación” y de “Batman, The Dark Knight”. Así de categórico. Pero no vine a hablar de lo que pasó, sino que lo que vendrá. De todas esas películas que se esperan con ansias durante los próximos meses. Algunas, y la mayoría, por criterios meramente emocionales, otras que se mezclan con lo más artístico e intelectual. Pero no me aguanto, quiero verlas ya. Así como inmediatamente quiero ver la segunda temporada de Mad Men, la serie que transmiten en HBO y que vi enterita en DVD y me encantó. Aquí va mi lista. La fecha de estreno acá en Chile, ya sabemos, es improbable y nunca segura. De todas maneras, preste atención.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#ff6666;"&gt;&lt;strong&gt;Brideshead Revisited&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Se estrenó hace un par de semanas en los EE.UU. Es la adaptación a la novela homónima del inglés Evelyn Waugh. Y es que todas estas películas de época con tufillo a los hermanos Ivory me vuelan la cabeza. Emma Thompson y Michael Gambon están a la cabeza de este elenco, cuya historia ya fue adaptada hace algunos años como telefilme para la BBC. Les dejo el trailer para que se encanten.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/X0Xql3fDM44&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/X0Xql3fDM44&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#ff6666;"&gt;&lt;strong&gt;The Edge of Love&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La primera con Keira Knightley en toda esta lista. Es que después de “Orgullo y Prejuicio” y de “Expiación” no se le puede negar nada. Ni su línea de parlamento copiada al callo del tráiler de “Expiación” y que aparece acá. Me refiero al “come back, I love you”. Película ambientada en la mitad del siglo pasado. La acompaña Sienna Miller, y acá son dos amigas que comparten el amor por el poeta Dylan Thomas. Para muestra, un botón de trailer.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/R2XN5elRKcI&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/R2XN5elRKcI&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff6666;"&gt;Mamma Mia!&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Colin Firth, el Mr.Darcy de Bridget Jones es razón suficiente para acercarse a este musical que compendia los grandes hits del grupo sueco ABBA. Esto se estrenará acá en septiembre u octubre de este año. La hija de Meryl Streep se casa y tiene que llevarla su padre al altar. El problema es que su padre pueden ser tres tipos distintos que ella no conoce. Firth es uno de los padres, los otros son Pierce Brosnan y Stellan Skarsgard. Tontita la Streep. Así que vayamos preparando las cuerdas vocales, porque se nos podrá permitir tararear al menos “Take a chance on me”, “Fernando”, “Dancing queen”, “Voulez Vous” y tantas otras. Una gran fiesta kitsch.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/FKx_14vJNZg&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/FKx_14vJNZg&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff6666;"&gt;Australia&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Australia está de guerra con oriente. Estamos a principios del siglo pasado. Se trata de una historia de amor épica, protagonizada por dos de los ejemplos más bellos de la cinematografía actual, me refiero a Nicole Kidman y Hugh Jackman. Los dirige nada menos que Baz Luhrmann (“Romeo + Julieta”, “Moulin Rouge!”). Esto será en grande, apoteósico y huele a Oscar. Se estrena a fines de año.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/EB8hBwl4jyk&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/EB8hBwl4jyk&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff6666;"&gt;The Reader&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Nicole Kidman se embarazó y no pudo ser Frau Anna Schmidt, la alemana analfabeta que le pide a un adolescente Michael que le lea novelas. Schmidt es reclutada por los nazis y es sentenciada por un incendio donde murieron centenares de mujeres judías. “El lector”, escrita por Bernhard Schlink, es una de esas novelas que te cortan el aliento. El rol que haría Kidman quedó en manos de Kate Winslet y Michael será mi admirado Ralph Fiennes. La dirección no pudo caer en mejores manos: Stephen Daldry, el mismo inglés que hizo maravillas en “Las Horas” y en “Billy Elliot”. Sin verla, ya quiero que se lleve todos los premios. Como deben estar suponiendo, se estrena a fines de año. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/VDQgKJQyjrg&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/VDQgKJQyjrg&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#ff6666;"&gt;&lt;strong&gt;Elegy&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Acá el gusto se nos va a la cabeza. Pura intelectualidad. Los aventajados Dennis Hopper y Ben Kingsley protagonizan este filme, basado en la novela homónima del valorado Phillip Roth. Los acompaña la gran Patricia Clarkson, el talentoso y apuesto Peter Sarsgaard y Penélope Cruz. Evitaré detenerme en su mala dicción del inglés, para no perjudicar mi juicio a la película.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Dl4uAdbxXeE&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Dl4uAdbxXeE&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#ff6666;"&gt;&lt;strong&gt;Vicky Cristina Barcelona&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;“Es deliciosa a rabiar”, me dijo mi colega crítico de cine del suplemento donde escribo. Tuvo la suerte de ver “V.C.B.”, como inusualmente lleva por nombre la última película de Woody Allen, en el Festival de Cine de Cannes. Y se viene mucha piel, sensualidad, calor, besos entre chicas, Javier Bardem (¡ya me dio calor!) y Scarlett Johansson. También aparece mi amiga Penélope, que esperemos diga sus líneas en español.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/2gYTEWGVYwg&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/2gYTEWGVYwg&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#ff6666;"&gt;&lt;strong&gt;The Curious Case of Benjamin Button&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;¿Que le parecería ver a un bebé que físicamente es un anciano, y que a medida que pasan los años en vez de envejecer va rejuveneciendo? Brad Pitt termina convertido en un bebé de edad longeva. Se trata del caso real aparecido en un medio escrito, llevado a la pantalla por el gran David Fincher (“Zodiac”, “Se7en”) y coprotagonizan las ganadoras de la estatuilla dorada, Cate Blanchett y Tilda Swinton. Se estrena en los EE.UU a fines de año. El trailer es notable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/oEL7oKO3n7U&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/oEL7oKO3n7U&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#ff6666;"&gt;&lt;strong&gt;The Duchess&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Amo las películas de época, y acá de nuevo me encuentro con Keira Knightley, ahora en este filme ambientado en el siglo XVIII, donde personifica a Georgiana Cavendish, duquesa de Devonshire, famosa figura pública por sus escándalos y sus polémicas ideas políticas. El reparto “de luxe” incluye nuevamente a mi bien estimado Ralph Fiennes, a la seca de Charlotte Rampling y al guapo, estiloso y muy de moda Dominic Cooper.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/aI2b50x1Hys&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/aI2b50x1Hys&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#ff6666;"&gt;&lt;strong&gt;Harry Potter and the Half-Blood Prince&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Un lector de la saga Harry Potter, espera con ansias el nuevo filme sobre el niño mago. Es la única razón para que esta película se encuentre en la lista. Además, concordemos, que las últimas entregas han estado harto interesantes. Y ninguna película se puede jactar de haber tenido un elenco tan contundente de actores ingleses de primer nivel en una saga cinematográfica. El tráiler está harto terrorífico.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/jpCPvHJ6p90&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/jpCPvHJ6p90&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#ff6666;"&gt;&lt;strong&gt;The Soloist&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Catherine Keener, Jamie Foxx, y el insuperable Robert Downey J.R. Agreguen a Joe Wright, director de “Expiación” y “Orgullo y Prejuicio”. La historia es la de un músico callejero esquizofrénico (Foxx) y su relación con un reportero (Downey) con quién crea un fuerte vínculo cuando al periodista se le ocurre contar su historia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/vrrLJT4YS9I&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/vrrLJT4YS9I&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#ff6666;"&gt;&lt;strong&gt;Revolutionary Road&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El novelista Richard Yates hizo un implacable y mordaz retrato de la clase media norteamericana de los suburbios en plenos años 50. La novela lleva por título Vía Revolucionaria y Sam Mendes (“Belleza Americana”) se encarga de llevarla a la pantalla. Y recluta para tales efectos a una pareja ícono, dando vida al matrimonio Wheeler. Se trata de Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, a más de diez años de protagonizar ese portento sobrevalorado que fue “Titanic”. Se estrena a fines de año, y ya escucho la fanfarria de las nominaciones a premios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/bpra9OEw6nQ&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/bpra9OEw6nQ&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#ff6666;"&gt;&lt;strong&gt;The Road&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Viggo Mortensen, Charlize Theron, Robert Duvall y Guy Pearce protagonizan la esperada adaptación de la premiada novela “La Carretera” del célebre Cormac McCarthy. Ganadora del Pulitzer en el 2007, viene a ser la sucesora de otra adaptación de una novela de McCarthy, la para mi gusto sobrevaloradísima “Sin lugar para los débiles” de los Hermanos Coen y ganadora al Oscar a Mejor Película el 2008. “La Carretera” es un relato desesperanzador ubicado, suponemos, después de una catástrofe nuclear que no ha dejado mono en pie. Hay un padre y un hijo pequeño, el lugar es inhóspito, frío, oscuro. Nadie dudaría el buen material que se tiene entre manos el desconocido director John Hillcoat.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-2728378069890895432?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/2728378069890895432/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=2728378069890895432' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/2728378069890895432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/2728378069890895432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2008/08/i-cant-wait.html' title='Can&apos;t wait!'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-4878484993699652492</id><published>2008-07-29T20:47:00.000-07:00</published><updated>2008-07-29T21:07:16.137-07:00</updated><title type='text'>Non plus Carla Bruni</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;“Carla, instruida, educada, formada y de izquierdas; Carla capaz de nadar en el glamour o en la progresía con el mismo estilo; Carla, blanca como el mármol, sigilosa y con ojos azules de gato siamés, de pómulos angulosos y porte cortés. Carla, que pasó de primera dama de la moda a primera dama de la canción para estrenarse como primera dama de un país, nos recibe en su casa de soltera. Un cuerpo de metro setenta y seis centímetros de altura y unas medidas impares que representaron a Dior, Givenchy, Versace, Chanel o Prada: 86-61-89.”&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5228649999643533202" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_Uem0u7j4BeM/SI_leNuZX5I/AAAAAAAAACw/qvWajCUwIT4/s400/bruni+El+Pa%C3%ADs.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Así comienza el artículo publicado este último fin de semana en la revista &lt;a href="http://www.magazinedigital.com/cultura/entrevistas/reportaje/cnt_id/2162/pageID/1"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;“Magazine”&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; del diario La Vanguardia de Barcelona. Por si no lo notó, hablan de Carla Bruni-Sarkozy, la primera dama de Francia y estrella de la canción pop. La única razón del encabezado es porque me gusta la manera como está escrito, eso de ir detallando características del personaje indicando su nombre al comienzo me pareció un estilo curioso. Pero eso no es más que un encanto narrativo que puede que a muchos no les importe nada, y es completamente comprensible.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el &lt;a href="http://entertainment.timesonline.co.uk/tol/arts_and_entertainment/music/article4301484.ece"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Sunday Times&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; también se escribió sobre la ex supermodelo, y el artículo fue traducido y publicado en la revista “Ya” del martes pasado. El mismo fin de semana que aparece la entrevista de “Magazine” en La Vanguardia, aparece en portada y en una gran entrevista otra vez la ítalofrancesa, esta vez con el título de “Visitando a madame Sarkozy” en el suplemento &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/C/B/Visitando/madame/Sarkozy/elpepusoceps/20080720elpepspor_5/Tes"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;“El País Semanal”&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; del diario El País de España. Como si no fuese suficiente, en la edición de septiembre de la gran &lt;a href="http://www.vanityfair.com/"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Vanity Fair&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, aparece la primera dama emulando a Jackie O. y fotografiada por la siempre notable Annie Leibovitz, y supongo que será un gran reportaje con grandes fotos, todo para una gran edición especial dedicada al estilo, que año a año realiza la publicación dirigida por Graydon Carter.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5228650346079130722" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_Uem0u7j4BeM/SI_lyYTFFGI/AAAAAAAAAC4/fUtkv5oN1Ys/s400/vanity+fair+cover.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Y es que es mucho Carla Bruni. Como personaje me agotó en el momento que decide casarse con Nicolás y convertirse en primera dama. Esta mujer sí que sabe como escalar en el poder. También dejé de tomarle atención musicalmente a partir de ese momento, porque pecando de iconoclasta, me cargó que por su cargo público se volviera popular y sus canciones las escuchara en cualquier radioemisora chilena de corte más femenino y sus discos se convirtieran en los primeros en la lista de Feria del Disco. Lo mismo va a pasar en unas semanas más cuando llegue a Chile el iPhone G3 y cualquiera lo tenga como fetiche. Me molesta cuando ese tipo de cosas se vulgarizan.&lt;br /&gt;Amé “Quelqu’un m’a dit”, su disco debut. “No Promises”, su salto marketero hacia el mercado anglo con letras en inglés sacadas de poemas de Keats y Auden, me pareció una soberana lata. Con “Comme si de rien n’était” vuelve al francés, la cosa mejora, pero ya la perdimos. Se enamoró del candidato a la presidencia por el cual no votó, y de paso evidenció al mundo que tiene una ambición sin parangón. Sigue siendo la bella Carla, la misma con voz aterciopelada y cadenciosa, y con esas canciones sincopadas ideales para escuchar en invierno con una buena taza de café caliente, ojalá estando acompañado. Pero su exhibición me repele, y la exhibición que le da el periodismo me da arcadas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5228650557465225282" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_Uem0u7j4BeM/SI_l-rxc6EI/AAAAAAAAADA/PUO3KzMU2AA/s400/bruni+La+Vanguardia.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="justify"&gt;Porque esta es una nueva oportunidad para criticar sobre las pautas de los medios periodísticos. Y ahora más, cuando el tema trasciende nuestras fronteras. Que dos medios españoles el mismo fin de semana tengan a la cantante, preguntándole las mismas cosas, dando la misma descripción de su casa en París, y ella respondiendo a cada pregunta con una ridícula profundidad casi rayando la siutiquería (En “El País" le preguntan ¿Cómo es su proceso de creación? Y responde... “Cuando escribo una canción, lo hago desde la confusión que rige un momento de mi existencia; navego en ese desconcierto hasta que necesito precisar algo y entonces escribo la canción. Cada canción pone palabras a una confusión; después me siento aliviada”). Yaaaa??? O en “La Vanguardia” cuando le preguntan “Se define como cambiante y contradictoria”, ella responde “Es una válvula de escape, formas de evadirte de esa muerte que nos iguala”.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Está bien que todo este auge mediático responda al lanzamiento de su tercer disco solista y el primero como primera dama de Francia y que por eso los micrófonos estén más dispuestos a escucharla, pero este nivel de pobreza de agenda no pasa desapercibido ante los lectores, porque para más son temas de portada. Si luego recibimos quejas por la predecible y repetida oferta que entregamos a la calle, no tenemos pito qué tocar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-4878484993699652492?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/4878484993699652492/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=4878484993699652492' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/4878484993699652492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/4878484993699652492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2008/07/non-plus-carla-bruni.html' title='Non plus Carla Bruni'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_Uem0u7j4BeM/SI_leNuZX5I/AAAAAAAAACw/qvWajCUwIT4/s72-c/bruni+El+Pa%C3%ADs.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-6994170120866805401</id><published>2008-06-23T19:01:00.000-07:00</published><updated>2008-06-23T20:09:43.619-07:00</updated><title type='text'>Get Carried Away</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SGBVznJhFAI/AAAAAAAAACQ/dAOki5ZvKnA/s1600-h/vogue+3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215262713665623042" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SGBVznJhFAI/AAAAAAAAACQ/dAOki5ZvKnA/s400/vogue+3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Carrie y las chicas están de vuelta. Para mi felicidad, Mr. John Preston, alias Big también. Una buena amiga me confidenciaba que había tres cosas que esperaba con ansias durante este año: la llegada del iPhone, el concierto de Madonna y el estreno de Sex and the City. Mucho se podrá hablar de esta serie creada el año 98 por la cadena de televisión HBO: que es un reguero de clichés, prototipos, caricaturas y situaciones inverosímiles; también que es un manifiesto feminista con un centímetro de profundidad. Pero ya, que va, es una serie. Un mero producto de entretención que sí, estamos claros, construye un modelo de ser mujer y de la nueva femeneidad, pero también estamos de acuerdo que en varios aspectos agradecemos que lo haya logrado (no sé porqué pero las chilenas post S.A.T.C. harto mejor que se visten, no creen?). Pero qué hago yo escribiendo este panegírico en torno a las conocidas chicas que en la ficción pululan en la Gran Manzana (y ahora en la gran pantalla): primero, ya sabrán de mi sensibilidad especial con el mundo femenino y con mi gusto por el buen vivir, el estilo, las series de televisión, la cultura pop, etcétera. Segundo: tuve, OBLIGADAMENTE que asistir a la función privada para la prensa que la distribuidora Warner organizó el viernes pasado en el Cinemark Alto Las Condes. 13 días antes de su estreno comercial. Y hubo varias que me envidiaron por eso. Para ustedes, queridas amigas, va este sentido post.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215263488149894338" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SGBWgsU9NMI/AAAAAAAAACo/s7PNmBEkK68/s400/vogue+4.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;147 minutos de “Sex and the City” después de 4 años de su término por televisión. Se hizo larga la espera, como igual de larga se hace la película. Sí, porque éste es el principal y más grande pecado de esta adaptación cinematográfica. Si por esas casualidades tuviera que criticarla para el suplemento donde escribo, sacrificaría las 4 estrellas sólo por culpas al editor del filme, que debería haber tenido la sensatez de sacarle fácil 30 minutos a la historia. Me detengo acá. (Antes de seguir quisiera explicarles que el “spoiler” es un término que anuncia un adelanto de la trama, que si no quieren leer ruego se los salten, vale?) Y porqué todo se hace tan largo: &lt;strong&gt;SPOILER&lt;/strong&gt; porque el vía crucis de Carrie luego de su arruinado matrimonio con Big se hace eterno innecesariamente &lt;strong&gt;FIN DEL SPOILER&lt;/strong&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215263017463009266" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SGBWFS4dT_I/AAAAAAAAACY/GK5yeSkvBFE/s400/vogue+1.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Todo el alargue innecesario se usa para presentar a Jennifer Hudson (“Dreamgirls”), la nueva asistenta de Carrie Bradshaw que claro, aporta frescura y una nueva historia, pero no es suficiente para justificar lo injustificable. Independiente de los minutos de más, debo sentenciar algo que sé que quieren saber: La película no defrauda en nada. Es un artefacto hecho para el disfrute de las fanáticas más acérrimas como también a quienes nunca vieron ni un solo capítulo. Muchas de mis colegas se echaron hasta su lagrimón y lo confesaban abiertamente. En otras palabras, lágrimas y risas mediante (que hay muchas), “Sex and the City: la película” es una gran celebración. De la moda, del buen vivir, del amor, de la vida después de los cuarenta, de ser mujer, etc. Y todo aquello, por más gringa que sea en muchas ocasiones, la hace añorable y se vuelve un placer nada de culpable.&lt;br /&gt;Les pido que cuenten cuántas veces aparece Carrie con una vestimenta nueva en los primeros diez minutos de metraje. Ese éxtasis, queridas amigas, se extenderá por las siguientes más de dos horas. Sigo enunciando pequeñas sorpresillas: ¿Cuántas de ustedes quisieran que la editora de Vogue les propusiera salir de novia en las páginas de la revista con vestidos de Dior, Lanvin, Prada, Christian Lacroix, Oscar de la Renta, Carolina Herrera y Vivienne Westwood?? Vuestra amiga Carrie lo logra, en una sesión de fotos que es uno de los momentos hilarantes de la película. Momentos entrañables como cuando Carrie se mete a la cama con un libro prestado de la biblioteca y Big lee las páginas económicas del que supongo es el New York Times. Big está con el pijama abierto (Imaginen como sufrí por inhibirme de hacer cualquier tipo de exclamación ante mis colegas) y Carrie le quita los lentes que lleva puestos para leer, y muy sexy se los pone ella. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Hay que reconocer la buena mano en la fotografía, el exceso de estilo en el vestuario, en la elección de locaciones, y en la impecable interpretación de la Hudson y de Chris Noth (Mr.Big) que hacen que todo fluya de forma casi idílica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215263214216696130" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SGBWQv2MUUI/AAAAAAAAACg/Oe_8Ec1Dtdw/s400/vogue+2.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Queda poco para lo que tanto esperan. Insisto, no las defraudará. A mi me tinca verla de nuevo solo por el hecho de acompañar a alguna de mis amigas. Pero me pesaron los 147 minutos. El resto está muy bien, se reirán a destajos y verán una buena comedia romántica. Quizás la con más estilo después de “El Diablo se viste a la Moda”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;*las fotos son de Annie Leibovitz para la edición de junio de Vogue.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-6994170120866805401?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/6994170120866805401/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=6994170120866805401' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/6994170120866805401'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/6994170120866805401'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2008/06/get-carried-away.html' title='Get Carried Away'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SGBVznJhFAI/AAAAAAAAACQ/dAOki5ZvKnA/s72-c/vogue+3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-7060908313984406968</id><published>2008-04-29T11:49:00.000-07:00</published><updated>2008-04-29T13:04:34.227-07:00</updated><title type='text'>the sugar is raw</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SBdvB5nedCI/AAAAAAAAAB8/jjFY7_TdChY/s1600-h/madonna1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5194742773632103458" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SBdvB5nedCI/AAAAAAAAAB8/jjFY7_TdChY/s400/madonna1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El diabólico, hilarante e inevitable beat inicial de “4 minutes” hacía presagiar todo. Su majestad (Her madgesty, como le dicen en gringolandia en un juego de palabras con su nickname “Madge”) está de regreso. A un par de meses de cumplir los 50 años, esta mujer que se ha paseado por todos los estilos musicales y de imagen que ha logrado imponer (y porqué no, que le han impuesto), vuelve con un disco tan fresco, pero que a la vez parece haber sido escuchado tantas veces. Y vuelve a impactar y porqué no decirlo, a recuperarnos la fe. Y aunque el personaje mismo dejó de ser solo un mero referente para la industria discográfica (aparte de incursionar en el cine, está en cuánta campaña “solidaria-mundial” exista y es rostro principal de todas ellas) lo que acá nos convoca es su nuevo experimento musical, que fue lanzado hoy, 29 de abril, a nivel mundial. Hay un claro antes y después en su carrera como cantante: El disco “Ray of Light” (1998) con su reconvención al Kabbalah y su maternidad, la hizo virar hacia una electrónica etérea y compleja para el gran público. Personalmente, es el mejor disco de su carrera. William Orbit fue el productor. Luego vino “Music” y la paleta de colores se amplió. Mucho trip hop y beats electrónicos más sofisticados de la mano del productor Mirwais. Entregó un sonido más amable para los oídos del mundo (digo esto, pero no olvidar que Madonna siempre será Madonna, así como el pop siempre será pop. Se entiende?) y un par de hits inolvidables: "Music" y "Don’t tell me". Lo primero que escuchamos del incomprendido “American Life” fue “Die Another Day”, el tema compuesto para la película homónima del agente secreto James Bond. Luego vino un grito antibélico con la polémica de rigor por el video del single "American life" (un desfile de modas que terminaba con tanques y bombas). Y es que Maddie tenía que ponerse a tono con el discurso oficial que repudiaba el ataque a Irak por el señor presidente de los EE.UU. “American Life” fue un fracaso de crítica y en ventas. La faceta aguerrida de la chica material no gustó a todos. Poco duraría el desencanto, porque Madonna se saca las ropas color verde militar y las cambia por lycras y corsés, peinados a lo Farrah Fawcett y la onda disco tiene su revival. Porque la consigna acá parece ser que la fiesta es eterna. “Confessions on a Dancefloor” fue vendido como un disco hecho para la pista de baile. Y lo era, pero para una pista de baile de discotheque gay, con ese trance electrónico inacabable y que solo a ratos resultaba pegajoso. Es un buen disco, que la devuelve a su faceta más pop. A la Madonna de siempre, la reina de la fiesta. Pero vendría más y mejor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5194742619013280786" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SBdu45nedBI/AAAAAAAAAB0/PK7B_QBLGhk/s400/madonna4.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Como ya lo he comentado con varios, Hard Candy suena más a “melt” (fundido, derretido…entiéndase como “pegajoso”) que a hard. “4 minutes”, ese notable dúo con el igualmente notable Justin Timberlake es solo el comienzo. Porque el verdadero disco bailable y pop está acá y no en “Confessions…”. Acompañada de Pharell, Kanye West, Timbaland y el propio Justin, Madonna se aleja de la electrónica elaborada, de la religión que predicaba en “Ray of Light” y se lanza un trabajo con la simpleza de la Madonna de los ochenta, pero con la modernidad de los tiempos que corren. “Candy Shop”, el primer corte presenta parecidos al pop negro de Janet Jackson. “Give it 2 me” es un corte imparable, quizás uno de los mejores tracks del disco. La fiesta está desatada. “Heartbeat”, “Beat Goes on” y “Dance 2night” son dignos ejemplos de la factoría "timba-lake" (Timbaland-Timberlake) pero siempre con el fraseo sencillo y toque dance. “She’s not me” e “Incredible” son tracks que sorprenden por su experimentación. Si se escuchan con detención (y tampoco vale tanta) notarán que en ellos hay dos y hasta tres canciones distintas en una sola composición. Es un riesgo, que viene bien, al que nos acostumbramos y terminamos aplaudiendo. “Miles Away” es menos dance, pero es la prueba fehaciente de que en este disco Madonna vuelve a la sencillez de los singles del comienzo de su carrera. Por esto, no suena antojadizo decir que “Miles Away” solo a la primera oída se convierte en un clásico instantáneo. Por último, y nunca exenta de influencias, “Devil wouldn’t recognize you” es un track que suena tan a “What goes around…comes around” de Justin, que parece difícil no imaginar la importancia que tuvo el músico en la arquitectura de Hard Candy.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La reina ha vuelto. Ya es un hecho, y lo demuestra con este disco. El mejor en mucho tiempo. Más limpio, más urbano, más simple y directo en lo que quiere lograr. Un disco para tener y atesorar como el ejemplo del mejor pop. Ese que se baila y no cansa. El caramelo más pegajoso que puede llegar a tus manos.&lt;/span&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5194742455804523522" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SBduvZnedAI/AAAAAAAAABs/IB_UkveqX2k/s400/madonna3.jpg" border="0" /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-7060908313984406968?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/7060908313984406968/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=7060908313984406968' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/7060908313984406968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/7060908313984406968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2008/04/sugar-is-raw.html' title='the sugar is raw'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/SBdvB5nedCI/AAAAAAAAAB8/jjFY7_TdChY/s72-c/madonna1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-5607967105813981141</id><published>2008-04-05T12:55:00.001-07:00</published><updated>2008-04-05T13:05:23.621-07:00</updated><title type='text'>We only got 4 Minutes to save the world</title><content type='html'>HARD CANDY. NEW ALBUM. 28/04/08.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;script src="http://widgets.clearspring.com/o/47eb7db2c1074380/47f7d9225d5253fe/47f50d66c6731245/662506a6/widget.js" type="text/javascript"&gt;&lt;/script&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-5607967105813981141?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/5607967105813981141/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=5607967105813981141' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/5607967105813981141'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/5607967105813981141'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2008/04/we-only-4-minutes-to-save-world.html' title='We only got 4 Minutes to save the world'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-936213141776184464</id><published>2008-02-14T11:30:00.000-08:00</published><updated>2008-02-14T12:50:46.149-08:00</updated><title type='text'>La expiación del cine</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5166921464193105298" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/R7SXsjeSPZI/AAAAAAAAAA8/tOsG_Ou81gc/s400/07atone-600.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Nunca quedamos contentos con la adaptación de uno de nuestros libros preferidos llevado a la pantalla de cine. Siempre sale ganando el texto escrito. Pareciera que la palabra evoca sensibilidades que la imagen no logra captar. Si es por eso, festejemos la larga vida que le queda a la literatura, aún cuando muchos pronostican su extinción. Mi gran amor es el cine, pero confieso que tengo un amante: la literatura. Ahí cuando el celuloide decepciona, las páginas de una novela acarician mejor, me excitan y me llevan a un nivel de placer superior, de una manera como el cine no lo venía haciendo. Un libro es un refugio, que conmueve y apasiona. Cuesta encontrar esa novela que provoque tanto que mientras la lees, exclames a favor o en contra de los actos en los que se ven envueltos los protagonistas. Cuando leí “Expiación” de Ian McEwan me sucedió eso. Es una novela ambientada a mediados de los años 30, escrita en los años ochenta, por un autor que supuestamente inauguraba junto con otros de sus contemporáneos (Martin Amis, Julian Barnes, Kazuo Ishiguro), una nueva generación para las letras inglesas. Sin embargo, el tipo de narración que se da en “Expiación” tiene más asidero en un periodo anterior, decimonónico, similar al de Jane Austen. Es más, según el propio autor, la inspiración para escribir la novela la encontró en “La abadía de Northanger” de la escritora inglesa. Resulta curioso entonces el riesgo de McEwan en llevarnos a un tipo (y un tiempo) de escritura antigua como un acto de transgresión, y desde ahí, innovar y presentar algo nuevo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Esta es la historia del hijo de la nana, acusado incorrectamente de violentar a una muchachita en las afueras de una campiña británica. En sus descargos muy posteriores contra su principal acusadora le tira en cara que su odiosa familia había encontrado en él al perfecto pervertido plebeyo, pobre y aspirante a delicado. La acusadora es la más pequeña de la familia, que trama toda esta calumnia luego que su fantasiosa imaginación crea que el hijo de la nana está violentando sexualmente a su hermana mayor, cuando la verdad es que consolidaban su amor hasta ese momento no verbalizado por ninguno de los dos, en la biblioteca de esta enorme campiña de verano. La acusadora se llama Briony y no tiene más de 13 años. La victima de su acusación es Robbie, y su hermana, Cecilia. Cee, para los amigos. Los amantes se ven separados por el envío a prisión de Robbie, y luego por la 2 Guerra Mundial donde Robbie es enviado para restar años de su condena, mientras Cecilia ya lejos de su pudiente familia, se las arregla sola como enfermera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5166921322459184514" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/R7SXkTeSPYI/AAAAAAAAAA0/79jC3wh1sfw/s400/13atone-4-650.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;“Expiación” habla, por sobre todo, del arte de escribir, de la creación de personajes y del destino que les damos. Seguramente Briony y McEwan sean solo uno, porque de su pluma, o de su máquina de escribir dependen los derroteros que tomarán nuestros amantes. Esto queda claro hacia el final de la novela donde se cumple el acto de expiación de Briony.&lt;br /&gt;Imposible que este portento literario no tuviese su adaptación cinematográfica. Y donde todo parece resultar un fiasco, acá está lejos de serlo. Y vaya como lo celebramos. La adaptación llevada a cabo por el diestro Christopher Hampton (“Relaciones Peligrosas” de Choderlos de Laclos, “Un americano impasible” de Graham Greene) es impecable. Casi perfecta. Eso sumado a la magistral dirección de Joe Wright (“Orgullo y Prejuicio”) que hace rozar en no pocas veces a la cinta en los terrenos clásicos, encumbrándola a ese territorio sacro de las grandes películas románticas y de guerra que el séptimo arte nos regala cada tanto. Wright nos roba el aliento con un primer acto perfecto: nos lleva a ese Edén en el día más caluroso del verano de 1935 cuando los cuerpos se desatan al “pecado”, y donde el ojo y la imaginación de una niña entre perversa y brillante, mira, juzga y condena para siempre a una pareja de enamorados. Wright continúa sobrecogiendo en una escena magistral de más de 5 minutos sin cortes, en plena Guerra Mundial, en la bahía francesa de Dunkirk donde asistimos a Robbie en su desolación y en los horrores que para ambas partes enfrentadas deja una guerra. Está ese torrente de conciencia de Robbie, donde escribe y piensa en Cecilia. (“I Love you. Come back, come back to me” repiten los amantes, a modo de penitencia mientras llega el momento del ansiado reencuentro), y por último está la reflexión sobre el arte de escribir, la literatura y la creación, en los potentes ojos azules de una Briony de setenta años representada por la inmejorable Vanessa Redgrave.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5166921700416306594" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/R7SX6TeSPaI/AAAAAAAAABE/BrsF3ibpWUs/s400/14aton600.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;El próximo domingo 24, “Expiación” está nominada a 7 premios Oscar. La Academia quedó corta o se le hizo grande una película aún más grande que su apoteósica ceremonia de premios. Dos películas basadas también en novelas (“Sin lugar para los débiles” y “Petróleo Sangriento”) tienen todas las de ganar. Son “made in EE.UU”, y ambas son una metáfora que tiene más de tufillo político que cinematográfico. Lo que está bien pero acá hay más sutileza, elegancia, inteligencia, y por último un cine de muchísimo mayor convocatoria que dos áridos mamotretos impecablemente filmados, pero que no generan pasión ni reencanto con la gran pantalla.&lt;br /&gt;Al igual que la novela, con “Expiación, deseo y pecado” (como torpemente le superpusieron en su traducción al español) no estamos frente a una película fácil en el sentido del ritmo. Hay que mantener atención porque hay un exquisito juego de montaje que tiene como fin mostrarnos los hechos desde ángulos y versiones distintas. Y el ritmo, muy fiel a la novela inglesa más tradicional, es in crescendo, pausado y delicado, como que se cuela por los dedos. No es un filme para domesticados en la acción rápida, en las persecuciones y los balazos a diestra y siniestra, donde hay buenos ejemplos, pero dejemos eso para otro rato.&lt;br /&gt;Así como me dijo un colega crítico, probablemente “Expiación, deseo y pecado” no tenga sus adherentes en los más jóvenes, en los que andan buscando el cine raro, bizarro, extravagante y, por tanto, "lo moderno". Pero sí lo tendrá en aquellos paladares exigentes, en los amantes de la literatura, en los que van al cine buscando una pieza de arte verdadera y literalmente bella, en los interesados en las historias de antaño y los amores imposibles. Porque si lo piensan mejor, si “Expiación” no es una apuesta arriesgada en tiempos de montaje de video clip, efectos especiales de última generación, y comedias de grueso humor y calibre, entonces qué?&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5166922293121793458" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/R7SYczeSPbI/AAAAAAAAABM/iOmF-WqYH9E/s400/atonement.JPG" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-936213141776184464?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/936213141776184464/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=936213141776184464' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/936213141776184464'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/936213141776184464'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2008/02/la-expiacin-del-cine.html' title='La expiación del cine'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/R7SXsjeSPZI/AAAAAAAAAA8/tOsG_Ou81gc/s72-c/07atone-600.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-3864342563712540063</id><published>2008-01-23T18:26:00.000-08:00</published><updated>2008-01-26T13:12:29.889-08:00</updated><title type='text'>El día en que el cine se fue a negro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Fue un martes extraño. Un martes absolutamente cinematográfico. Importó poco la debacle de las bolsas mundiales y la crisis con el Dow Jones. Fue un martes que dejo un gusto agraz en el paladar cinéfilo de muchos. Quizás la anécdota más farandulera y superficial fue ese extraño encuentro entre el senador Fernando Flores y el célebre (hoy cuesta abajo) cineasta Francis Ford Coppola en los pasillos del Congreso Nacional. Déjenme decirles que al lado de las otras dos noticias, la sacudida de manos entre Flores y Coppola queda como una noticia bastante menor. Quizás si la visita hubiese sido la de su hija Sofía, yo y muchos hubiésemos andado cerca del terminal de buses sacando pasajes rumbo a Valparaíso, pero no fue así.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5159895790906019794" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/R5uh4i78j9I/AAAAAAAAAAk/ACl_LExShFg/s400/22oscar-600.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;Las noticias comenzaron temprano. Martes 22 de enero, día de nominaciones a los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood que entrega la prestigiosa (a esta altura no tanto) estatuilla llamada “Oscar”. Desazón es la palabra, porque la Academia que este año cumple su aniversario número 80, pudo haberlo festejado de una manera más digna. Sin embargo, y si nos dejamos de pataleos idealistas, todo resultó y resultará (el 24 de febrero es la gala) muy de acuerdo a la lógica impuesta por años. Que una película como “Michael Clayton”, cuya única razón de existencia es darle un nuevo espaldarazo al, a mi gusto, super - hiper y sobrevalorado George Clooney, tenga seis nominaciones incluyendo todas las categorías principales, es una absurda exageración. Claramente es la respuesta y el freno a una película inglesa que pretendía barrer con todo. Me refiero a “Expiación” (Atonement), basada en la magistral novela de Ian McEwan y superior en sutilezas, de gusto más artístico y de tono más delicado. Claramente sinónimos que no conjugan bien con lo desechable, con lo práctico y lo básico de la mentalidad norteamericana y, específicamente, hollywoodense. Como una ironía que confirma mi teoría, “Michael Clayton” tuvo 6 nominaciones, empatando con “Atonement”, pero le robó la categoría clave: Mejor Director. Sí, “Atonement” o “Expiación” logró estar entre las cinco nominadas a Mejor Película, pero no le sirve de nada porque Joe Wright, su director, está ausente en la quina a Mejor Director. Las cuatro restantes tienen más opciones, incluso la independiente, prometedora y eficiente “Juno”. Empecemos por parte: los hermanos Coen se merecían su lugar por “Sin lugar para los débiles” o “No Country for Old Men”; Julian Schnabel por la aún inédita y difícil de conseguir “The Diving Bell and the Butterfly” era número puesto luego que se llevara un Globo de Oro hace días atrás por la misma categoría. Jason Reitman por “Juno” se entiende por el subidon que ha tenido la película en cuanto a espectadores y en las apuestas. Y Paul Thomas Anderson (“Magnolia”) dicen que hace una maravilla con este relato semejante al de “Ciudadano Kane” en “Petróleo Sangriento” o “There will be Blood”. Pero llegamos a lo mismo: Tony Gilroy (“Michael Clayton”) le arrebata el lugar a Joe Wright (“Expiación”), y deja inmediatamente lejana la opción de su película a llevarse el trofeo máximo de la noche. Me pregunto, y dejo abierta la interrogante hasta cuando tengan el placer de ver “Expiación”: ¿Podría Gilroy igualar en talento a Wright y construir ese perfecto primer acto de “Expiación” y esa toma sin cortes que se hace contundente y emocionante en la costa francesa de Dunkirk en plena Segunda Guerra Mundial (ejercicio que inmediatamente quedará marcado como un gran logro cinematográfico para quienes somos aficionados al séptimo arte)? Queda claro entonces que el embelesamiento de la Academia por “Michael Clayton” no tiene fundamentos. No estoy diciendo que “Michael Clayton” sea una mala película, pero a las claras es la más inferior de las cinco nominadas en la categoría principal. Deja en claro que la Academia sigue siendo conservadora, pechoña y fome. Y esta vez pecó de “gringuismo”. Es probable que el próximo domingo 24 de febrero se repita la injusticia de hace un par de años, cuando la contienda daba clara ganadora a “Brokeback Mountain” y pierde por ese bodrio olvidable que fue “Crash”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Menos mal que ahora estamos avisados de mucho antes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5159895992769482722" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/R5uiES78j-I/AAAAAAAAAAs/7n9Z8rwkTpo/s400/ew+heath+ledger.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;“Brokeback Mountain”: qué gran película y lamentablemente es mi gancho para hablar de la noticia más triste que ha recibido el mundo del espectáculo mundial en quizás mucho tiempo. Digo lamentablemente porque entiendo que a nivel popular Heath Ledger se haya hecho conocido por el rol en el filme de Ang Lee, pero todos sabemos el doble juego de adjetivarlo como “el vaquero gay”. Por eso me molestó el morbo que produce su figura ante quienes (y que es la mayoría) no conoce su filmografía lo suficiente como para juzgar el enorme talento que Heath tenía. Murió joven, como River Phoenix por esa misma y maldita adicción que hoy nos aleja de Heath, joven como el mítico James Dean en un accidente automovilístico. Tanto que nos deja. “10 cosas que odio de ti”, “Corazón de Caballero”, “Casanova”, “Los Hermanos Grimm”, “El Patriota”, “Brokeback Mountain” por cierto, quizás su trabajo más importante, su Ennis del Mar es un personaje complejo, lleno de matices, que él supo comprender y que engrandeció en pantalla. Tanto, que obnibuló a su compañero Jake Gyllenhaal y se hizo merecedor de una nominación a los premios de la Academia (Sí, a veces el tío Oscar no es tan injusto). Hace poco tuve la suerte anticipada de verlo en “I’m not there” esa suerte de homenaje en vida a la figura de Bob Dylan. Heath personificaba a un actor que interpreta a un músico (Christian Bale) que seguramente es Bob Dylan en algún momento de su carrera. Su pareja en pantalla es Charlotte Gainsbourg, y aunque el gancho de esta película sea la impecable transformación de Cate Blanchett como el músico norteamericano, el trabajo de Heath cumple con creces. Nos dejó a Mathilda, su hija de dos años, fruto de su matrimonio con Michelle Williams (Sí, la Jen de “Dawson’s Creek”) y que conoció durante el rodaje de “Brokeback Mountain”. Y nos dejó su último trabajo, quizás el que lo alzaría a las grandes lides. En julio, y de manera póstuma, lo veremos como el Guasón en “Batman: The Dark Knight”, la esperada secuela de “Batman Inicia” dirigida por Christopher Nolan (“Memento”). Desafortunadamente para Jack Nicholson, que hace poco se manifestó enojado porque sólo él podía interpretar al Guasón, ahora el personaje le corresponde a Ledger, de aquí hasta la eternidad. Hay pena por la forma en la que ocurrió su deceso, pero quizás la pena mayor fue la incalculable pérdida que deja su partida. Porque Heath era uno de los grandes. Porque más que pena, también me dio rabia, porque tenía tanto para entregarnos y quedan tan pocos talentos genuinos como el que entregó nuestro querido y ahora eternamente recordado Mr. Ledger. Te mantendremos vivo con tus películas. Gracias por todo y que descanses.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-3864342563712540063?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/3864342563712540063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=3864342563712540063' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/3864342563712540063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/3864342563712540063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2008/01/el-da-en-que-el-cine-se-fue-negro.html' title='El día en que el cine se fue a negro'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/R5uh4i78j9I/AAAAAAAAAAk/ACl_LExShFg/s72-c/22oscar-600.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-4205904057311962874</id><published>2007-12-05T22:08:00.000-08:00</published><updated>2007-12-05T22:35:59.836-08:00</updated><title type='text'>make me beautiful</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Ya ví los primeros cuatro episodios de la quinta temporada de Nip/Tuck. Porque los cirujanos plásticos más extremos de Miami se cansaron de las arenas blancas y las palmeras, pero continúan con las altas temperaturas. Esta vez, al pie de los míticos montes que parecen hechos de celuloide. Christian Troy y Sean McNamara se mudan a Los Ángeles. Lugar de sueños, estrellas y promesas de fama incumplidas. El valle por donde pululan miles buscando popularidad y una portada en “In Touch”, “Us”, y si la suerte anda bien, en “People”. Si no quieren saber de qué va esta nueva provocación de Ryan Murphy (el creador de esta adictiva serie), les recomiendo no seguir leyendo, porque a continuación daré a conocer unos cuantos spoilers que pueden matarle la sorpresa a muchos.&lt;br /&gt;La escena abre y se oye a Michael Bublé con "The best is yet to come". Imposible mejor indicador para saber lo que se viene luego. Christian y Sean llevan unos cuantos meses instalados con una clínica en Los Ángeles y aún no estrenan pabellón ni bisturís. Están preocupados. Con decirles que hasta los peces del acuario les quieren embargar, mientras matan el tiempo encestando tiros en una malla de basquetbol que tienen dispuesta al medio de la sala de operaciones. Idean ir a fiestas para hacerse promoción y se encuentran con una agente publicitaria que los salva del derrumbe: les ofrece participación en la creación y en la salida al aire (o sea, actuando) en una serie de televisión de cirugías plásticas llamada “Hearts ‘n Scalpels”. Y acá comienza lo interesante, porque veremos una serie dentro de otra igual. Una suerte de metalenguaje que, claro, es tratado como la más básica entretención, pero que un ojo agudo valora como un acierto del guión. A Christian lo “borran” de pantalla y Sean comienza a ser acosado como la nueva estrella de televisión. Tanto, que comienza a salir con una actriz del elenco, la que tiene problemas con un síndrome de sobrepeso, baypasses gástricos, y un autoestima por los suelos. Y Christian, menoscabado en su enorme ego, instiga a esta agente para subir sus bonos de popularidad. La oferta: una sesión de fotos donde el doctor aparecerá desnudo para una revista para mujeres, pero que en realidad leen los gays, “la mafia gay” como le llaman en la serie, esa que es poderosa en influencia, el circuito “hype” como le llamarían en la jerga coolhunter, y que unido a la notoriedad alcanzada por su colega en la serie de televisión, le servirá a la dupla para estrenarse profesionalmente en esta nueva ciudad. Los clientes les llueven, y como ya nos tienen acostumbrados…vaya qué clientes tienen. Comenzando por las dobles de Marilyn Monroe que se pasean por el Paseo de la Fama y que protagonizan una de las mejores imágenes que nos ha entregado la serie: Troy siendo rodeado por estas dos símiles a la diva de los 50 después de una noche de sexo.&lt;br /&gt;La familia está lejos. Christian y Sean viven solo con el pequeño Wilber, el hijo adoptivo de Christian al que finalmente le entregan la tuición durante la cuarta temporada. Julia vive en Nueva York junto a sus hijos menores, Annie y Connor, el menor con malformaciones en las manos que nació durante la temporada anterior. Julia en un llamado telefónico, les avisa a la dupla que irá a visitarlos porque quiere contarle a Sean que tiene una nueva pareja, “Ollie” (la actriz Portia de Rossi, en la vida real pareja de la comediante Ellen DeGeneres). Sí, Julia luce su nueva condición de lesbiana. Y a Sean le baja el previsible machismo de porqué su ex esposa se convirtió al lesbianismo después de dejarlo. Ollie tiene una hija, Eden una adolescente bastante sugerente que llega a la consulta de Sean para que le recomponga su himen que fue dañado luego de un accidente ecuestre. De ahí, la relación de Eden con Sean es como una nueva versión de “Lolita” de Nabokov, o una nueva lectura del personaje de Kevin Spacey en “Belleza Americana”. Agréguenle a eso a Annie, que influenciada por su nueva hermanastra Eden, le pide a su padre una liposucción para conquistar a un chico de la escuela. Y como su padre se la niega, cede a las exigencias de Eden para que experimente con la bulimia. En paralelo, y por accidente, Christian se convierte en un gigoló por las noches, seduce mujeres y le pagan por una sesión de sexo. Eso, hasta que una de sus clientes le pide cumplir una fantasía de hielos en una bañera, de hipotermia y posterior “resurrección” mediante el acto sexual, práctica que la lleva al borde de la muerte y que Christian se arrepiente, reza en una iglesia y expía sus malas acciones ayudado por una monja, a la que acaba de reducirle las pechugas y que la convertirá, después de un pasado no tan santo, en una real sierva de Dios. Por otra parte Matt, el hijo de Sean y Christian, que acaba de ser padre de una niña que tuvo con la díscola de Kimber, llega a pedir ayuda a sus padres, porque de nuevo Kimber lo ha abandonado y él queda en calidad de padre soltero. Los padres lo apoyan, pero acto seguido, vemos a Matt llegar a una pieza de hotel toda destartalada, con el bebé a cuestas, y con Kimber sentada en el suelo de la cocina, drogada y como pidiendo que le inyecten nuevas dosis de cocaína. Matt se une en el juego, y la escena impacta, terminando con la pareja en una intensa escena de sexo, drogas y rock ‘n roll de fondo.&lt;br /&gt;Así es como todo este exceso vuelve, y renovado. Porque el show de televisión en el que se ven envueltos los doctores actúa como un interesante telón de fondo. Porque con el correr de los episodios, nos revela detalles escabrosos del glamoroso mundo de Hollywood y la industria del entretenimiento. Desde adentro, desde ellos mismos. Una disección profunda en lo más patético del star system, y Nip/Tuck es el injerto morboso para espectadores hambrientos por más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Para Buenos Aires, dedicado a mi gran amigo G. que llega pronto a Santiago a pasar las vacaciones de verano.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-4205904057311962874?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/4205904057311962874/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=4205904057311962874' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/4205904057311962874'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/4205904057311962874'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/12/make-me-beautiful.html' title='make me beautiful'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-5666854459264065523</id><published>2007-11-28T00:25:00.000-08:00</published><updated>2007-11-28T00:27:59.351-08:00</updated><title type='text'>Nada se pierde, todo se transforma</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;"Ansiedad, de tenerte en mis brazos, suspirando palabras de amor…"&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Suena Nat King Cole y esto huele a nostalgia. La cándida fotografía de mi sobrino de 8 meses surtió el inesperado efecto. El peninsular se enterneció con su otrora “sobrino político”. Y no pudo más. ¿Me puedes llamar a mi casa?, me dijo. Yo titubée. “Dame diez minutos que termino de conversar con un amigo y hablamos” siguió. Y yo escueto con un “Ok, perfecto. Te llamo”. Me desconecto, apago el computador, libero torpemente el teléfono de una maraña de cable enredado. Quiero un cigarro, no hay fósforos. Cuando ya los hay, no logro prenderlo con habilidad. Miro el celular esperando que pasen los 10 minutos acordados. “Córtate los dedos, no lo llames. Hazlo esperar. Qué se pudra. Pero algo quiere, quiero saber”. Todo esos pensamientos pasaban a mil por hora. Eran 20 para las dos de la mañana, tengo que levantarme temprano porque tengo que ir al diario, por la tarde hacer una entrevista a un prominente escritor para un trabajo del postgrado. Y me da lata todo. Porque desde que esto terminó, así ando. Apático, desanimado, sin entusiasmo por nada. Ni siquiera por el cuarentón, adinerado, macizo, profesional y galán. El Mr.Big que me anda rondando y del que no hago más que escabullirme. Apenas sonó por el otro lado del auricular todo cambió. Volví a escuchar a la misma persona que disfrutaba hace unos cuatro meses, antes de su partida a Italia. Hablamos 45 minutos y fue un déja vú constante. Su tono, su ritmo, su intención. Era el mismo, parecía nunca haberse ido y parecía que nunca esto se hubiese terminado. Estaba calmado, sin que nadie le interfiriera el momento. Hablamos del trabajo, de su aún incierta estancia en Chile pero de sus ganas de quedarse por mucho tiempo. La tormenta de la ruptura había amainado en ambos. Hablamos de las probables conquistas o coqueteos que hubiésemos tenido durante este tiempo. Para los dos hubo, pero nada de importancia. “Todavía estoy como fatigado, incómodo por lo que pasó” me confesó. Nunca le dije que me pasaba lo mismo, sí le dije que no tenía deseos de estar con nadie. Nos reímos con un mensaje de texto que recibí el domingo de parte de él, donde me contaba que estaba comiendo un helado San Francisco de Tronco de Castaña, nuestro favorito, y como inmediatamente yo partí por uno igual. Hablamos de un video de you tube donde se mofan de Monica Belucci y nos reímos. Me contó que estaba saliendo poco (lo noté al verlo estas últimas semanas, todos los días conectado a Messenger), que se iba a Italia a pasar Navidad y Año Nuevo, que vuelve en enero porque tiene unos seminarios que realizar, que no sabe qué hará en febrero porque le han dicho que nadie anda en Santiago, y que en marzo termina su magister y si no encuentra trabajo estable, a su pesar, deberá marcharse. Pero no quiere y hará lo imposible por quedarse. A veces las conciliaciones resultan cuando son menos forzadas, cuando no hay por delante “un tiempo” o un “intentémoslo de nuevo” para cumplir. Es la primera llamada telefónica después que todo quedó irremediablemente atrás (después de su desubicada “runaway” el día de mi cumpleaños) y creo que es muy pronto para aventurarse sobre lo que va a pasar a corto plazo. Quiere que volvamos a conversar mañana, claro que un poco más temprano que hoy. Todo dice asegurar que retomaremos el ritual de las conversaciones telefónicas eternas que tuvimos en un primer momento. Me dice que no debo quedar atrás con mis clases de italiano. No le respondo nada claro. Lo único claro es que, a mi pesar, me siguen pasando cosas. Cosas que no siento por ningún otro y que al parecer no quiero sentir. Aún está presente, no se ha ido. Sigue marcando terreno y sutilmente no quiere ceder. Demostró celos cuando me preguntó altaneramente por “ESE” que me pretende. Después le dije que nunca le he fallado, a lo que asintió, y yo rematé con “acá el que ha fallado es otro”, y hubo un afirmativo silencio desde el otro lado. Y así. Momentos tensos pasados por terciopelo, porque fue una conversación descontaminada, voluntariosa, como de bienvenida. Y sí, quizás tropiece de nuevo con la misma piedra, pero cuando el sentimiento manda, nadar contra la corriente se vuelve inútil. Que pase lo que tenga que pasar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;“Si estás oyendo, vuelve. Ni siquiera saludes. Con la luz de la mañana, abre puertas a patadas. (Niño) vuelve que no hacen falta razones… Me muero por verte, volver a tenerte”.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Ese último momento. Alejandro Sanz&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-5666854459264065523?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/5666854459264065523/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=5666854459264065523' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/5666854459264065523'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/5666854459264065523'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/11/nada-se-pierde-todo-se-transforma.html' title='Nada se pierde, todo se transforma'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-8047161134151159270</id><published>2007-11-23T11:19:00.000-08:00</published><updated>2007-11-23T11:21:21.123-08:00</updated><title type='text'>Yo no soy ese</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Escucho canciones de amor, idealizo una relación de pareja, hago regalos, compro flores, invito a comer y me preocupo cuando está enfermo o tiene una dolencia. Pero… &lt;em&gt;“yo no soy ese que tú te imaginas, la paloma blanca que le baila al agua, que ríe por nada…ese niño sí, no. Ese no soy yo”&lt;/em&gt;. Bien que la cantaba Mari Trini.&lt;br /&gt;Es complejo darte cuenta que, en realidad, no eres así. Que todo forma parte de un simulacro, de la grandiosa actuación de tu vida: La de sentirte enamorado. La de cumplir el rol de “pololo, pareja o amante”. A ratos suena idílico provocar que florezcan los árboles, que suenen los pajaritos, que el encuentro sea furtivo e inolvidable como en la mejor película norteamericana, o tener conversaciones llenas de frases y reflexiones para el bronce (como los diálogos de Dawson’s Creek. Sí, veía D.C, soy viejo, me quedé en el pasado, ¿Y?). En fin, ahora que miro para atrás vi que monté la escenografía perfecta para que los actores se movieran a la perfección y dijeran sus parlamentos con claridad. La misma exactitud con la que embelesé a los espectadores y oyentes de mis aventuras. Algunos hasta me miraron con incredulidad ante lo extremadamente maravilloso y perfecto que sonaban mis relatos. Y era así no más. El esfuerzo por hacer funcionar “una máquina” que debía andar y provocar en mí, en mi pareja y en el resto, sentimientos de un momento inolvidable. Fue bonito, no lo dudo ni me arrepiento. Pero ya no más.&lt;br /&gt;No necesité de ningún tipo de terapeuta para saber que, en realidad, no soy para eso. Desgraciadamente soy mucho más impersonal de lo que pensé. Afortunadamente soy una persona independiente, que goza de su libertad de moverse solo por el mundo. Que no le gusta que lo controlen, que si lo hacen saca a relucir su peor humor. Quizás lo mejor sea una relación a distancia, porque me aburre estar siempre tocando la misma tecla. Por motivos prácticos aún tampoco puedo: vivir con tu madre, ignorante de tu condición, súmale mi desinterés por desempolvar lo que creo que es un tema íntimo, propio y que si no quiero no lo cuento, da como resultado que me complique tener que cumplir con obligaciones de alojamiento y estancia permanente con una persona. Por más que la quiera mucho.&lt;br /&gt;Creo que durante todo este tiempo cumplí un rol que está fuera de lo que mi esencia parece gritar a voces. Todo esto se resume a que no sé si quiera estar con alguien, como tradicionalmente se está. Sueno cínico, descreído y un poco frío. Sí, quizás lo sea. Egoísta y mañoso también. Pero deshonesto nunca. Creo que el amor es el sentimiento más maravilloso e incomparable que pueda sentir un ser humano vivo, pero hay acciones y actitudes que no se deben forzar para que lo que ya es perfecto, sea empalagoso. Quizás el papel del guión anterior me calzó a la perfección por cierta inmadurez, por el deseo quinceañero de ver las estrellas por las noches, por dibujar corazones en el cuaderno, o por tallar en los árboles las iniciales de tu nombre y el de él. Y no digo que esté mal, pero creo haber crecido. Disfruto de la compañía de alguien que respete mis espacios de la misma manera que yo hago con el resto. Seguramente esto de encaminarme poco a poco hacia la treintena me haga ver las cosas más como un adulto. El enfoque es distinto y soy otro.&lt;br /&gt;Termino este relato escuchando en el iTunes una canción de Miranda! cuyo estribillo dice: &lt;em&gt;“No voy a ser tu galán, fue la primera cosa que yo pensé…”&lt;/em&gt;. Justamente es eso. Es lo que hay.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-8047161134151159270?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/8047161134151159270/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=8047161134151159270' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/8047161134151159270'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/8047161134151159270'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/11/yo-no-soy-ese.html' title='Yo no soy ese'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-8462239226747308351</id><published>2007-11-05T20:07:00.001-08:00</published><updated>2007-11-05T20:07:56.352-08:00</updated><title type='text'>"No me hablen más de ese caballero".</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;No tengo casa en Miami, ni me he casado con un ex presidente. Tampoco tengo mi juego de maletas Louis Vuitton ni un penthouse en el barrio San Damián. Pero nos une a cada uno, un hombre peninsular. Uno que conocí a fines de marzo, y ella –contando desde la fecha que se hizo vox populi- en mayo. Ambos no queremos dar más explicaciones sobre nuestro romance. Terminó y punto.&lt;br /&gt;En mayo, cuando el affaire Bolocco-Marocchino salió a la luz pública sentí que algo tenía en común con la diva de Chile. Porque no usaré sandalias ni haré comerciales de cosméticos para una de las grandes tiendas, pero tenía mi “cartita bajo la manga”. Un abogado de 30 años, proveniente de Roma, mi profesor particular de italiano, avecindado –en ese entonces- hace ocho meses en Chile-, que colaboraba académicamente para una universidad pagada y realizaba un magister en derecho internacional en una universidad pública. Intachable, un macho heterosexual por donde se le mirara. Serio, masculino y afable. Su sueño: trabajar para la Unión Europea en Latinoamérica. Quizás ese sueño fue el “tercero” en  nuestra historia. A modo de análisis, al parecer él siempre tuvo prioridades mayores que la de formar una pareja.&lt;br /&gt;No quiero parecer mal agradecido porque sentirme enamorado fue maravilloso. Nuestra aventura lo fue. El tiempo que duró fue un galán, y la distancia fue quizás lo que más dolió en todo esto. Porque enfrió lo que había, porque tanto ni yo ni él éramos los mismos después de su regreso desde Italia. Esa fue la impotencia que sentí después del quiebre, que las cosas no se hubiesen mantenido tal cual se dejaron, el darme cuenta que posiblemente el lazo que intentamos unir fue frágil cuando lo que más pretendí es que no fuera así.&lt;br /&gt;Tantas cosas y tantas recriminaciones cuando una historia llega a su fin. Sin embargo, duele más el juego, a ratos perverso, de querer reconquistarte cuando el acuerdo de no seguir juntos ya estaba claro. Cuando te invitan a almorzar el día de tu cumpleaños, pero te anticipan que a la celebración que tienes en la noche no irá porque “se viaja con amigos del magister a Lima”. Esa doble jugada, bipolar y cruel, que en un comienzo sigue doliendo, pero que termina alejando más y confirmando desilusión y apatía.&lt;br /&gt;Tengo mi Messenger dividido por categorías, al “signore” en cuestión lo tenía encerrado en la categoría “il mio amore”. Ayer, actualizando datos, lo arrastré hasta la categoría de “otros contactos”, al no encontrar otra donde encasillarlo. Y quizás esa haya sido la prueba más tangible de este rompimiento. Son gestos insignificantes pero muy reveladores. Son tus duelos propios. Cuando simbólicamente pones la lápida, la limpias, le pones flores y apoyas una de tus manos sobre ella para levantarte y dejar atrás. Y que se queden los buenos momentos y que la experiencia hable por sí sola en un futuro.&lt;br /&gt;El viernes que pasó viví uno de esos encuentros que te dejan hinchado y sobreexcedido de cariños. Algo así como treinta voces –y faltó poco menos de la mitad- me cantaron el cumpleaños feliz. Y no pude estarlo más. Me confirmaron que no estaba solo. El beso, el abrazo, la mirada, la sonrisa y el palmoteo en la espalda fueron muestras de una incondicionalidad emocionante. Eso y mucho más me hace pensar que “basta de lamentos”, porque esto continúa. Pero les pido: “No me hablen más de este caballero”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-8462239226747308351?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/8462239226747308351/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=8462239226747308351' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/8462239226747308351'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/8462239226747308351'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/11/no-me-hablen-ms-de-ese-caballero.html' title='&quot;No me hablen más de ese caballero&quot;.'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-8742239267909094372</id><published>2007-11-01T17:52:00.000-07:00</published><updated>2007-11-01T17:54:42.294-07:00</updated><title type='text'>Callar a los inocentes</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Iris tenía 12 años y caminaba de sombrero, cartera, una blusa floreada y un shorcito rosado. Iris tenía 12 años y era prostituta. Desamparada, encontraba seguridad en un taxista que enajenado, hacía su ruta diaria por Manhattan. El taxista se pela, se hace tatuajes y le habla al espejo con una pistola en la sien. Pero sentía que tenía una razón por la cual estar ahí: Iris.&lt;br /&gt;Pero Iris creció y se convirtió en Clarice. Clarice también tenía un pasado doloroso. La historia sugería una violación o violencia familiar por parte de su padre. Eso, hasta hacerse oficial del FBI donde le encargan el caso de Bufalo Bill, un psicópata que secuestra mujeres y las devora en su casa. Las tiene encerradas en una fosa, mientras él se trasviste. Para atraparlo, la dura Clarice se asesora de otro criminal: Hannibal “el caníbal” Lecter, un hombre con inteligencia superior que devoraba a sus víctimas y se las daba en la cena a sus invitados.&lt;br /&gt;Después de una década. Meg Altman es una mujer divorciada, algo neurótica que llega junto a su hija a vivir a un enorme piso en Nueva York. La hija sufre de diabetes y tiene alteraciones de glicemia. Una noche una banda de asaltantes entra y lo único que les queda para resguardarse es una habitación fortalecida dentro del mismo departamento, donde pasarán encerradas durante todo lo que dura la historia. Tres años después, la misma Iris, que creció para ser Clarice y luego convertirse en Meg, toma el cuerpo de Kyle, una madre que en las puertas de la separación, toma a su hija y la lleva en el viaje inaugural de una compañía de aviones que ella misma ayudó a diseñar. Durante el vuelo, raptan a su hija y en la desesperación ella toma de rehén a toda la tripulación.&lt;br /&gt;Todas son mujeres fuertes, con dolores, con historias pasadas. Son personajes derrotados o al límite. Son mujeres golpeadas por las circunstancias y que su carácter las describe por sus actos. Mujeres corajudas, valientes y duras. Jodie Foster nació para lucirse en la gran pantalla con este registro. Erica Bain es su nuevo desafío. Una conductora de radio, que en un paseo nocturno junto a su novio de color y su perro, es víctima de un ataque de una banda de delincuentes que asesinan a su prometido y a ella la dejan en estado de coma. Su personalidad cordial y enamorada cambia para transformarse en una mujer fría, ruda, dañada. Quiere tomar venganza por sus propias manos, y comienza a ser la anónima heroína de Nueva York, eliminando a todo delincuente que se le cruce enfrente. “The Brave One”, o “Valiente” como se llamaría en Chile, está dirigida por un director intenso. El realizador de la shockeante “El Juego de las Lágrimas” y la altamente conmovedora “El Ocaso de un Amor”. Hablo de Neil Jordan.&lt;br /&gt;Quizás todos estos párrafos escritos se justifiquen por mi admiración por Jodie Foster, y no los podía dejar pasar. Pero la verdadera finalidad viene acá: “Valiente” no se estrenará en Chile. ¿Porqué? Por que la película, según los censores, es políticamente incorrecta para los nacionales que llenan las salas de cine. ¿La razón? El filme no se condice con la moral de justicia que se quiere implementar en Chile. Si la película hace alarde de tomarse la justicia por las manos, producto de un cuerpo de policía negligente, justamente es algo que no se quiere difundir en Chile. Ni siquiera como una expresión artística y audiovisual.&lt;br /&gt;Le preguntaba a la encargada de prensa de Warner acerca de qué pasaba si, producto de las infinitas loas que ha recibido la Foster por este rol, la Academia y todos los premios venideros, la premian con una nominación, o incluso con una estatuilla… “¿Van a mantener la postura de no estrenarla comercialmente?”, “Por el momento así será. Si la gente la quiere ver, tendrá que arrendarla cuando salga en DVD”. Lamentable, y por dos razones. Estoy cansado de que se trate a la gente como infantes, como personas no pensantes a las que hay que dirigir el pensamiento. Me cansan los poderes fácticos que desde la oscuridad quieren manipular las conductas. Eso no es de sociedad en vías de desarrollo. Cómo se nos sale el provincianismo.&lt;br /&gt;La otra razón es estrictamente cinematográfica. Se estrena tanta tontera en los cines (y me consta) y no se estrenan películas que abren la discusión, que generan movimiento y debate. Porque el cine debe también tener esa función. Porque uno busca entretención, claro está, pero si hay un valor agregado aparte, bienvenido sea. “Valiente”, lejos de lo valiosa artísticamente que puede ser –y lo es, porque tuve el placer de verla- es enriquecedora a nivel de la temática que plantea, porque el argumento ciudadano que toca siempre es un tema a nivel de agenda social. Porque consigue ser rupturista dentro de los cánones clásicos. Si le sacan esa absurda prohibición, no duden un segundo en verla.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-8742239267909094372?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/8742239267909094372/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=8742239267909094372' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/8742239267909094372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/8742239267909094372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/11/callar-los-inocentes.html' title='Callar a los inocentes'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-6066142360305995071</id><published>2007-10-26T20:27:00.000-07:00</published><updated>2007-10-26T20:28:42.208-07:00</updated><title type='text'>Las Horas</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Mrs.Dalloway said she would buy the flowers herself…&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Se siente extraño organizar tu fiesta de cumpleaños sin el ánimo acostumbrado. Acostumbraba despedirse octubre para que todos los preparativos conmemorativos a mi nacimiento comenzaran a tomar forma. Y tal era mi entusiasmo, que así como la Señora Dalloway, me paseaba por la calle Mosqueto con flores frescas recién compradas. Personalmente, noviembre es el mes de la primavera, del sol, de la ropa más holgada y de los colores. Y aunque las flores que compraba poco y nada tenían que ver con la celebración de mi cumpleaños, las compraba. Algunas las regalaba y ya. Era como un ritual.&lt;br /&gt;Este año no. Mi humor es como el de la película “Perdidos en Tokio”: contemplativo, melancólico, introspectivo, hasta un poco triste. A ratos me siento como Julianne Moore en “Las Horas”, casi obligada a prepararle la torta a su marido que está de cumpleaños. O como Nicole Kidman en la misma película, como Virginia Woolf reflejando su espíritu con el de un pajarito muerto que encuentran con su sobrina en el patio de su casa en las afueras de Londres, casi como la moderna señora Dalloway que interpreta Meryl Streep, cuando después de quebrar los huevos y batirlos nerviosamente en un bol, rompe en un desesperado llanto frente a Louis, la ex pareja de Robert, su amigo enfermo de Sida. Esto de la ruptura no ha sido todo lo fácil que pensé.&lt;br /&gt;Llevo una semana con un resfrío que lo único que ha provocado ha sido aumentar el desgano y el mal genio. El pasado wikén durmiendo, literalmente, todo el fin de semana, congestionado y creo que hasta con un poco de fiebre. Y cuando creía que el cuadro viral iba en retirada, la madrugada del miércoles con mi amiga Bettie Page y buscando un lugar para la mentada celebración –en donde terminamos bebiendo cerveza y comiéndonos un creme brulée en el Gran Central- terminé con la garganta obstruída que se agravó después de una fría noche de canto con Soda Stereo en el Nacional. De eso, hasta hoy casi sin voz ni palabra que articular fonéticamente.&lt;br /&gt;Las defensas me bajaron por una situación emocional compleja. Porque después de hacerme el valiente diciendo “no, si estoy bien, relajado. No se preocupen”, los lamentos igual llegan. Por todo lo que diste, por lo que esperaste, por que quizás te apresuraste en decidir el cierre de todo esto. Tantas cosas. Incluso porque, cuando crees que todo está entendido entre las partes, el aludido aparece haciéndose el desentendido con un “¿porqué no nos vamos a Buenos Aires?”.&lt;br /&gt;Por otro lado, siento que celebrar un nuevo año de vida lo tengo completamente merecido, porque hartas cosas buenas me han pasado. Porque mi lado positivo trata de pensar que “la vida no se termina acá”, porque tengo una importante y siempre muy querida cantidad de amigos que parecen aumentar año a año, y han sido tan incondicionales. Porque necesito un subidón, un “cumpleaños feliz” cantado con fuerza animal y el excesivo cariño de siempre. Por mi parte, el lugar ya está decidido, los exclusivos invitados elegidos, las invitaciones enviadas. Solo queda esperar que este resfrío “poco gracioso” se vaya pronto. Y a celebrar…qué más da!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-6066142360305995071?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/6066142360305995071/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=6066142360305995071' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/6066142360305995071'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/6066142360305995071'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/10/las-horas.html' title='Las Horas'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-8601248018791101750</id><published>2007-10-17T23:31:00.000-07:00</published><updated>2007-10-17T23:40:44.024-07:00</updated><title type='text'>Down with Love</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Sin un par de Manolos, pero con zapatillas Diesel y chaqueta Christian Lacroix, terminaba triunfante un negro fin de semana largo bailando al son de una música electrónica imperfecta, y en la mano, un inmejorable cosmopolitan en el Bar Central el domingo pasado por la noche.&lt;br /&gt;Celebraba una temporada de buenas cosechas profesionales que me tienen felizmente ocupado haciendo lo que me gusta, lo que siempre soñé. En el momento preciso y en el lugar indicado. Celebraba, quizás anticipadamente, mi reingreso al mundo de la soltería. Porque la viudez temporal que por meses cargué se transformó en desgano y desencanto. Esa maldita distancia que cambia y hace ver las cosas de distinta manera. La distancia que trae consigo mesura, y en mi caso nuevos proyectos personales/profesionales que me hicieron revisar con detención si era vitalmente necesario mantener lo que había. Y al parecer no. Estoy acomodándome a un nuevo ritmo, y al parecer, durante el transcurso no hay tiempo para algo comprometido y serio. Porque no está la atención y el interés que le quisiera dedicar. Por ahora no, más adelante bienvenido sea. Espero.&lt;br /&gt;Lo mejor de todo es la armonía y la paz que dejó una (siempre triste) ruptura. No hubo platos ni sartenes volando por los aires. Incluso más, cerramos todo prometiéndonos amistad y cariño. Buena onda, porque fuimos para ambos inolvidables. Un beso y una fraterna sesión del mejor sexo fue el cierre de un capítulo encantador en mi vida. Idílico, para muchos in-creíble. Pero fue más que real, y a varios les consta.&lt;br /&gt;Pero debo reconocer que el domingo, antes de pisar el Bar Central y mucho antes de concluir esta historia, sufría la apatía del desencanto, de que no hubieran resultado las cosas como las pensé, y todas esas pequeñas y grandes cuchilladas que uno se proporciona cuando vemos que lo que tenemos se va por la borda. En ese momento, mi querida amiga Bettie Page –a la que imaginaba en la terraza de la casa de veraneo de su novio junto a sus suegros- me envía un alentador mensaje que proponía irnos de copas y perdernos por la ciudad. Acepté, cómo no. Había que borrar cualquier rastro de vegetatividad de mi entorno más próximo.&lt;br /&gt;Y entre un encantador chico que oficiaba entre garzón y medio administrador del lugar, y otro que, bailando, pasaba a llevar fuertemente a mi amiga cuando me corría de su lado y no podía regalarme una masculina y sugerente mirada, terminó una agradable noche de domingo víspera de feriado, en un Santiago más desértico de lo que cualquiera se pueda imaginar, y con el último de los especímenes citados, siendo devorado a besos por una bruja antes que cayera ante los embrujos de quién les escribe.&lt;br /&gt;Rewind. Antes del llamado, leía la revista femenina del diario de mi competencia donde aparecía un completísimo artículo que contaba la vida de Sarah Jessica Parker. Sí, la célebre Carrie Bradshaw que pretende volver a sus andanzas en Nueva York con sus tres amigas, pero ahora desde la gran pantalla a partir del mayo del año entrante. Y recordé a Mr.Big. Qué gran personaje. El inconquistable e incomprometido. Irrefrenable e Irresistible. Inevitable e i… (súmele todos los i que quiera). Chris Noth, el actor detrás del personaje. Una de las principales causas por las que no me perdía la serie. Todo lo que uno puede soñar. Algunos no estarán de acuerdo, pero según mis cánones, no podría pedir más. Sí que habían razones para envidiar a Carrie.&lt;br /&gt;Pero como a nadie le falta Dios, al señor Perowne tampoco. Extrañas circunstancias me han cruzado con mi propio Mr.Big: Masculino, macizo, cuarentón, adinerado, profesional e incombustible galán. Todo en uno. Pero está en stand-by. Por más que insiste excusándose en halagos en cuánta intervención mediática hago viernes a viernes (o algunos sábados) en el medio en el cual escribo, aparece con un llamado, un mail y eternas loas con intereses creados. Y ha sido paciente, y yo he sido valiente. Nunca me dejé rendir a sus encantos (que no son pocos) mientras pasaba mi época de fiel viudo esperando que llegase el peninsular. Y él, mientras le resumía mis estados de ánimo, levantaba un panegírico a la autoestima, que me revitalizaba, llegando casi a imprimir uno de sus mails que era mejor que cualquier terapia o libro autoayuda tipo Paulo Coelho o “Quién se ha robado mi queso?”.&lt;br /&gt;Y persiste. No sabe de mi actual condición, y pretendo aún no confesárselo, porque se tirará como abeja a la miel. Ha sido persuasivo y tenaz. Alguna vez, encaprichado, me dijo que jamás perdía o dejaba de lado algo que le robara el sueño. No sé si lo está logrando, pero por el momento deseo mantener la distancia. La ruptura es muy reciente e involucrarme en otra historia podría resultar desastroso. Pero sigo aquí, con la cabeza cuadrada de tanta película, pero afirmándome y dejándome querer.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-8601248018791101750?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/8601248018791101750/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=8601248018791101750' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/8601248018791101750'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/8601248018791101750'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/10/down-with-love.html' title='Down with Love'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-7142004141985840643</id><published>2007-09-20T21:48:00.000-07:00</published><updated>2007-09-20T21:50:21.207-07:00</updated><title type='text'>bella sin/con alma</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Mi teclado pesa y piensa. Se ha demorado en decidir si contar esta historia o no. Cuando decidió hacerlo, tuvo otro conflicto: Cómo contarla. El siguiente relato viene a cerrar una trilogía de mujeres características en cualquier círculo social existente (la egocéntrica, la promiscua y, ahora, la infiel). Seguramente a muchos de ustedes les haya incomodado ciertas descripciones y características de las anteriores. Siempre se habla de este tipo de personajes a escondidas, en susurros, por detrás. Molesta mirarnos al espejo y poner en evidencia que todo lo que hablamos con ese desparpajo acostumbrado a la hora del chisme puede estar escrito en un blog para conocimiento público. Para algunos este puede ser un ejercicio cruel (y en parte lo es), pero prefiero pensarlo como un ejercicio más honesto que el acostumbrado.&lt;br /&gt;Juzguen ustedes si esta historia, es una historia de infidelidad o de amor. Personalmente pasé por los dos estados, pero estoy convencido y adhiero a la segunda opción.&lt;br /&gt;Libertad es una joven profesional. Mientras estudiaba la carrera que hoy ejerce, se convirtió en la alumna estrella, la mejor de su generación. Siempre con una actitud serena, relajada y nunca protagonista. Era un talento silencioso pero productivo. Libertad es una mujer discreta, sensata. Educada en una familia de clase media acomodada en un barrio tradicional del gran Santiago. Hasta el año pasado llevaba 8 años de noviazgo con quién se casaría en diciembre. Luego de una exitosa práctica profesional en un prestigioso suplemento cultural, Libertad fue requerida para la sección de Cultura y Magazine de una revista que se obsequia con el diario de su entonces competencia. Así pasó todo su 2006, entre planificando su matrimonio y haciendo artículos que pretendían ser interesantes pero que solo sacaban bostezos. Pero no era su culpa. Su novio, un ingeniero conservador, fanático del motocross se iría un día después del bullado casamiento, a Los Ángeles, California, a estudiar un MBA en UCLA. Y Libertad como buena y fiel esposa lo acompañaría hasta el fin del mundo si fuese necesario.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Aquel mensaje que no debió haber leído, aquel botón que no debió haber pulsado. Aquél consejo torpemente desoído, aquel espacio era un espacio privado. Pero no tuvo ni tendrá la sangre fría ni la mente clara y calculadora. Y aún creyendo saber en lo que se metía, abrió una tarde aquella caja de pandora…”&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Escribiendo esta historia se me cuela una canción de Jorge Drexler llamada “La infidelidad en la era de la informática”, que iré intercalando a partir de ahora. El momento en el que Thomas Perowne, sí el mismo que les narra, se ve involucrado indirectamente en esta teleserie.&lt;br /&gt;No entiendo como Libertad dejó que todo lo que viene sucediera y llegara a esos extremos. Contaré la historia tal cual se dio. Libertad se casó en un matrimonio auspiciado por los padres de ambos. Se veían preciosos y todo fue muy bonito, según lo que me contaron. Al día siguiente, el novio dejaría Chile para reencontrarse con su amada en el mes de febrero en el país del Tío Sam. Libertad se fue en febrero, imagino que atormentada y no tan feliz por la historia que dejaba en Chile…&lt;br /&gt;Llegó marzo y Thomas debía inscribir ramos en el magister que realiza. Le llega un correo dando aviso de este trámite y en su remitente aparecen todos los inscritos a los cuales le enviaban el mismo anuncio. Uno de esos correos era el de Libertad. Extraño. La imaginaba en la ciudad del cine, con mucho sol y palmeras, planeando su año probablemente estudiando algo. Pero no.&lt;br /&gt;Thomas acude a la toma de sus ramos, y pasa a saludar a su querida profesora y encargada de todos los trámites de titulación de los egresados. Le cuenta en qué anda, y le pregunta si ha sabido algo de Libertad. Ella le dice “Ah! Que no supiste? Libertad está de regreso en Chile. Su novio la mandó de regreso luego que le pillara su casilla de correos abierta con mails de su amante en Chile”.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Y la obsesión desencripta lo críptico, viola lo mágico, vence a la máquina, y tarde o temprano, nada es secreto en los vericuetos, de la informática…”&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;El amante de la aludida era uno de sus compañeros de trabajo de la revista. Casado y padre de un hijo de casi dos años y uno de siete meses de gestación. Insatisfecho de su matrimonio, cuando sabe que Libertad se viene de regreso a Chile (ella lo llama desesperada desde el aeropuerto de Los Ángeles. Lo mismo hizo para avisarle a su familia) decide romper con su esposa diciéndole que la deja porque está completamente enamorado de otra mujer (sic).&lt;br /&gt;El novio engañado, destrozado y valiéndose de las amistades de su padre en la empresa editorial donde el amante de su esposa trabajaba, se encarga de que las máximas autoridades sepan del caso. Pero en vez de estos despedir al periodista, lo que hacen es cerrarle las puertas para cualquier oportunidad de trabajo a la mujer que viajaba por el Pacífico de vuelta al Chile de sus orígenes.&lt;br /&gt;Para más, el conservador novio engañado, le pide la nulidad eclesiástica a Libertad, mientras él es presa de una profunda depresión, que lo tiene hasta la fecha en tratamiento, y con constantes visitas de familiares hasta su residencia en los Estados Unidos.&lt;br /&gt;Thomas supo todo esto en menos de cinco minutos, y quedó en shock. No podía creerlo. Y más cuando conocía a Libertad, al novio y al amante (había trabajado con él durante su práctica profesional). Y era tan fuerte la historia que todo le impedía tener un juicio. Es más, todavía no sabe si lo tiene (no sé si sería bueno tenerlo). Lo único que piensa Thomas hoy, luego de haber sido informado de una de las historias humanas más asombrosas que hubiese escuchado nunca ( y que sólo había visto en teleseries), es que por más que hubiesen errores en la manera que Libertad hizo las cosas, éstas ya fueron así. Y aunque ahora Libertad luce un estado de ánimo menos interesado, más oscuro y apático, luce de la mano y junto con ese hombre que hoy se atreve a mostrar en cumpleaños y celebraciones. Y se ve feliz.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-7142004141985840643?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/7142004141985840643/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=7142004141985840643' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/7142004141985840643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/7142004141985840643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/09/bella-sincon-alma.html' title='bella sin/con alma'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-5936750653399055454</id><published>2007-09-18T21:29:00.000-07:00</published><updated>2007-09-18T21:41:41.879-07:00</updated><title type='text'>El Primero</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Hay personas que jamás dejarán de existir en tu vida. Personas que dejaron recuerdos imborrables, marcas imposibles de arrancar. Eduardo, y uso su nombre original, representó aquel momento de cambio e incertidumbre. En su figura remito todo el gran descubrimiento que significó autodefinirme bajo la condición sexual que llevo actualmente. La llegada de Eduardo a mi vida significa, quizás, el gran quiebre del inicio de mi vida adulta.&lt;br /&gt;Nuestra relación duró un año. Comienza en la Nochebuena del 2004, y termina a mediados de enero del 2006. El 2005 fue un año difícil en lo personal. Práctica profesional, fin de la carrera, entrega de tesis, examen de grado y Eduardo. Un vendaval que trajo consigo todo lo que soy, sentimental y emocionalmente, hoy. Era el fin de una etapa, la del estudiante, y el lógico comienzo de una vida adulta, en donde supuestamente debía salir al mundo, mostrarme y valerme de manera autónoma e independiente. La búsqueda incesante de trabajo, la incertidumbre por lo inútil que se hacía esa búsqueda, y el acomodo a esta nueva condición que apelaba a mi mundo interior. Día tras día, era una muerte y un renacer simultáneo. Y ahí estaba Eduardo, esa personalidad intensa y compleja, que como bien supondrán, no siempre hizo las cosas más fáciles. Corrijo: Nunca las hizo fáciles.&lt;br /&gt;Pero me entregué a sus vaivenes, a esas noches tormentosas que podían terminar en el mejor de los romances, o en un quiebre que me dejaba llorando por horas. Así de extremo. En ese momento, ingenuamente, creía que así era el amor, tomé una actitud asistencialista y protectora en cada una de sus crisis. Quiebres que serían la antesala de las consecuencias que vive actualmente.&lt;br /&gt;Agradezco su presencia porque su llegada me significó volver a creer, volver a sentirme interesante y atractivo para alguien. El amor es un estado incomparable, que en sus altos y bajos, está la vida misma. En sus vericuetos te sientes más vivo que nunca antes. Eso me pasó con él, y que era algo que hace un buen tiempo no me sucedía.&lt;br /&gt;Fue una relación tormentosa, sí. Ninguno quería dejar al otro, por más que lo intentáramos en reiteradas ocasiones. Pero llegó enero del 2006, tiempo de relajo, de cabeza fría y descanso. La universidad quedaba atrás, y comenzaba a programar mi año fuera de las aulas. Dejé mis dos grandes vicios hasta ese entonces: Los cigarros y a Eduardo. Porque hubo un “suficiente, esto se acaba acá” de mi parte. Pocas veces había tomado una decisión tan radical, valiente y necesaria. Lo que estábamos viviendo no era sano, no tenía un horizonte claro, y era un desgaste que no podía aguantar más. La despedida de rigor más que pena, trajo un cansancio difícil de explicar, era un agotamiento sicológico y social que duró un buen tiempo. Nuestra separación trajo consigo un cambio en mi pensamiento, en cómo pensar y abordar mis relaciones sentimentales. Podría decir que hay un antes y un después en mí en ese momento. Dejé de creer, o por lo menos así como venía creyendo. Caí en una insensibilidad y una apatía a la que nunca había asistido, En marzo de ese año, me fui a Buenos Aires en plan de sanación. Caminé, escribía mucho en las calles, sentado con mi libreta, lloré también. Fue mi exorcismo y mi duelo. Luego había que empezar algo distinto.&lt;br /&gt;El proceso de sanación siguió en el taller literario al que comencé a asistir. Durante gran parte de ese año escribí una historia inspirada en mi experiencia con Eduardo. Era un proyecto de novela que permanece inconcluso. Con Eduardo hablamos en forma esporádica después de aquello, cada vez menos. Ambos tomamos caminos distintos. Mi vida comenzó a brillar gracias a gente que conocí ese año, y otras que venía conociendo hace cinco y cuyo cariño se consolidó. Estuve solo sentimentalmente ese año, quería tomar aire y descansar. Mientras la vida de él parecía oscurecerse, o por lo menos estancarse. Constantes faltas a su trabajo, tratamientos siquiátricos para tratar un cuadro de esquizofrenia que se le venía agudizando desde nuestra relación, pero que lo acompañaba desde mucho tiempo antes. Pero yo estaba en mi proceso y no quise involucrarme, por mi salud mental, en algo que había dejado atrás por voluntad propia. Hace tiempo que no sé nada de Eduardo. De eso hasta hoy...&lt;br /&gt;Se conecta al Messenger y me saluda amablemente. Extraña nuestro contacto, me pregunta como estoy y que ha sido de mi vida. Yo contrapregunto y responde: "Hace cuatro meses estoy internado en el Hospital Psiquiátrico tratando mi esquizofrenia". Me estremecí. Me impactó. Jamás pensé que llegaría a ese extremo. Me dice que está bien, pero sabe que no le creo. Sentí tristeza, impotencia, me hizo recordar algunas historias pasadas que viví con él. Comenzaron a caer involuntariamente algunas lágrimas. Y fueron más. Me dice que cree que aún le queda un buen tiempo ahí, que está con permiso para estar con su familia en fiestas patrias, pero que vuelve a internarse mañana después de la hora de almuerzo. Lo amé, sí y mucho. Siempre existirá un cariño que hará que desee su bienestar dónde y con quién esté. Por eso la pena. Termino preguntándole si le gustaría que lo vaya a ver al hospital. Me dice que estaba esperando que se lo pidiera. Que tiene muchas ganas de verme.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-5936750653399055454?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/5936750653399055454/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=5936750653399055454' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/5936750653399055454'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/5936750653399055454'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/09/el-primero.html' title='El Primero'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-6665082839967284407</id><published>2007-08-29T00:19:00.000-07:00</published><updated>2007-08-29T00:27:24.560-07:00</updated><title type='text'>being Rupert Everett</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Esto de volver a escribir para la prensa nacional ha disminuido mis ratos de ocio y tiempo libre. Agréguenle maratónicas jornadas de seminarios de magíster con profesores españoles que me tienen “hasta la ostia”. Todo sea por verme convertido en editor. Ahora bien, hay roles en la vida para los cuales uno no necesita de grados académicos. Convertirte en el mejor amigo gay es un papel que muchos desarrollan con mayor o menor suerte desde hace un tiempo. Cuando se instauró en nuestra sociedad que entre ellas tener un amigo gay era cool, ese a quién contarle todo, salir de compras, entrar al baño y hasta al probador de ropas juntos. Ese que conoce cada síntoma de “tus días”, el mismo que te consuela de tanto “jote”, recaída o canita al aire que te das de vez en cuando. El amigo fiel que no te mira con otros ojos, ese hermano con el lado femenino desarrollado que siempre quisiste tener. El mismo que, además, es amigo de tu novio, porque no lo ve como amenaza alguna. Por último, el que te salva de cualquier entuerto (menos cambiarle una rueda al auto, ni arreglar la gotera del baño). Con mayor y menor intensidad. Cuán menos y cuán más estereotipado, tengo tres amigas, cada una por separado, que me ven como su mejor amigo gay. El prototipo más cercano a Rupert Everett que pueden atesorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecemos por Bridget Jones. La que disfruta su primer año independiente a las faldas de “mami”. Bridget, tal como su heroína literaria y cinematográfica, vive entre desencuentros amorosos, encuentra torpes cada una de sus intervenciones sentimentales, le ha costado asumir su fisonomía como tal, aceptarla y quererla tal cual. Tenemos historias familiares en común, hablamos de las mismas estupideces y nos reímos de ellas, tenemos un código y un lenguaje difícil de descifrar. Podemos hablar horas por teléfono, somos fanáticos del sushi, de las revistas extranjeras y del buen vivir. Ambos nos criamos en barrios tradicionales, lejos de lo high class, pero nuestro gusto y licencias, son las del burgués más insoportable. Bridget es una hija del rigor, una mujer con cojones, que anda por la vida con una coraza de dureza y de una aparente parqueza que intimida, pero que si la conoces un poco más es de una sensibilidad conmovedora. Siempre hemos creído que somos hermanos karmáticos, jamás hemos envidiado el avance profesional que hemos dado cada uno por su lado, al contrario, nos alegramos como si fuera el propio. Con Bridget nos emocionamos cada vez que vemos “La Boda de mi Mejor Amigo”, esa misma emoción que traté de acallar el día de nuestra titulación, cuando Bridget al vernos a los dos titulados y con el sueño cumplido, me abraza y rompe en lágrimas. Y para calmarla, mientras todos alrededor veían la escena como un acto de impresionante complicidad, le cantaba entre susurros y lentamente: “The moment I wake up, before I put on my make up…say a little pray for you”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguimos con Kylie. Si, por Kylie Minogue. Cada vez que ando con ella por la calle soy el centro de atención. Sus ojos y sus poses son igualitas a la australiana que canta “Love at first sight”. Kylie es la novia de mi mejor amigo, y por ende se transformó en una de mis más queridas amigas. Mi amigo partió este año a Buenos Aires a estudiar. Dejo sola a nuestra Kylie, y yo he tenido que ser su paño de lágrimas, su consejero, el que está pendiente de ella cuando se enferma (que no han sido pocas veces durante este año) y el que le saca una risa en los momentos difíciles. Compartimos gustos musicales y costumbres fashion. En Buenos Aires somos peligrosos. Guarden dinero y tarjetas porque no paramos. No nos cansamos de compras y vitrinas, y yo la sigo a todas, con la paciencia que se requiere. Ella conmigo, por las iguales. Nuestra Kylie hoy vive un proceso de incertidumbre, un cruce de caminos complejo. Su relación no anda de lo mejor, pero debe crecer y madurar. Esto la ayudará a ser y a convertirse en esa mujer fuerte que necesita ser. Porque resulte lo que resulte de todo esto, Kylie saldrá vencedora, por su tenacidad, su entrega y su entereza para soportar tanto vaivén inestable. Por lo pronto, yo solo le digo a mi “princesa de cuento infinito, que tan solo pretendo que cuente conmigo…”, porque “él no te ha visto temblar esperando, una palabra, algún gesto, un abrazo…él no te ve como yo, suspirando…con los ojitos abiertos de par en par, escucharle nombrarle…ay, amiga mía, lo sé y él también”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Termino con un personaje conocido por todos. Bettie Page. Con Bettie la atracción fue casi inmediata, pero cuando nos agarramos ya no pudimos soltarnos. Somos como un imán, llevamos tres meses de amistad sin freno, y no queremos que esto pare. Somos los mejores confidentes, nos llamamos o nos mandamos mensajes de texto a las horas más impensadas. Bettie Page conoce todas mis correrías y mis historias. Y ella me ha contado las suyas. Hay momentos en los que no es necesario ni siquiera hablarnos para decirnos algo, porque con una sola mirada ya sabemos lo que estamos pensando. Esta unión ha sido tan intensa que, quienes nos conocen, se quedan asombrados, y piensan que nos conocemos de un tiempo mucho mayor. Me he quedado a dormir en su casa, y hemos conversado hasta el amanecer. No hay mayor filtro, nos contamos todo y siento que nos necesitamos cada vez más, pese a que nuestro querido Nachito ahora le quite parte de su tiempo. Nos une nuestro gusto por Italia, por las papas fritas, por la moda y el diseño, por las revistas extranjeras, y en especial, por el chocolate Cadbury de Yogurt con Frutilla. Un placer que, a diferencia de los modelitos que nos gustan, sí podemos compartir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-6665082839967284407?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/6665082839967284407/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=6665082839967284407' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/6665082839967284407'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/6665082839967284407'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/08/being-rupert-everett.html' title='being Rupert Everett'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-3282747164858515708</id><published>2007-08-21T11:51:00.000-07:00</published><updated>2007-08-21T11:52:54.598-07:00</updated><title type='text'>el jaque mate de Bettie Page</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El sábado fue una nueva noche. Los tres. El triángulo perfecto, ese que es mejor no narrarlo en 300 páginas para no revelar las debilidades de otro triángulo literario, ese que hoy es superventas y adorna miles de veladores de chilenos con esa foto de la cama desarmada y de sábanas blancas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue una noche que comenzó de manera impensada en el Hoyts de la Reina, en pleno SANFIC, y en el estreno de una película chilena de poco presupuesto, parásita de David Lynch, de esas que pretenden contarte algo, pero que te hacen la vida imposible y no entiendes nada. Siguió en un bar cervecero de Irarrázaval, los tres en medio de un plato gigante de papas fritas. Mi amiga, que para la ocasión llamaremos Bettie Page, con una taza de café para capear el frío a pesar de su impermeable negro tan chic, Nachito atesoraba un viril vaso schopero lleno de cerveza de la casa, y el señorito Thomas, con su inevitable copa de Pisco Sour. La noche estaba fría, pero entre nosotros el ambiente era cálido, resuelto, fraternal. Nachito nos abrazaba a ambos, uno a cada lado. En los pasillos del Hoyts también anduvimos así, hasta que encontramos el sillón de Los Simpsons para sacarnos eufóricos unas fotos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reunión siguió en el departamento de mi querida Bettie Page, a estas alturas ya nuestra casa club. Dos botellas de vino, tres copas, Nacho y yo tirados en su cama de dos plazas, y Bettie leyéndonos sus refrescantes columnas, muy a lo Carrie Bradshaw, y muy lejos de esos bucólico-pastoriles escritos que Consuelo Aldunate publica cada martes. Entremedio, hubo declaraciones sutiles pero reveladoras. En un momento en el que Bettie Page se dirigía al toillete, y en clara ayuda a mi amiga, enfrenté a éste y le pregunté qué le parecía Bettie, que yo creía que detrás de su pose reinvindicativa y para muchos intimidante, existía la persona en busca de cariño. Así como todos. En otras palabras, que si pretendía algo, que lo hiciera y no temiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, me hice a un lado. Nacho no puede ser más que un gran amigo para mi. En ese momento este triángulo se disolvió. Creo tener más que suficiente con lo que tengo y no quiero más. Ahora solo dependía de Bettie, la intocable, la alérgica a los “jotes”, a los enrollados. Ella, &lt;a href="http://copage.blogspot.com/"&gt;la de mal genio&lt;/a&gt;, la mujer del siglo XXI por antonomasia: independiente, con las cosas claras y opinión propia. Esa con cero instinto maternal, que hasta ese día aún vagaba entre tres galanes (o cuatro) que rondaban a su alrededor. Entre ellos, nuestro Nachito. Él más deseado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran casi las cinco de la mañana. O casi las seis, ya no me acuerdo. El vino había sido mucho y comenzaba a hacer efecto. Como el burgués que soy pedí mi acostumbrado radiotaxi. Ese último rato intentamos unos pasos de baile, yo irracional con el “Drop it on me (Muévete Duro)” de Ricky Martin, y el Nacho intentando torpemente armar unos pasos de salsa. Besos y abrazos. Me fui. Todo quedaba en manos de mi querida Bettie Page.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta hace un rato. Martes a las 2 de tarde. Bettie Page dio señales de vida. Un fin de semana abducida bajo los encantos del Nacho. Lo logró. En la comuna de Providencia parece florecer la primavera. Noches, almuerzos, tardes y cariños juntos. Él le confidenció que hace rato intentaba algo y no se atrevía. Ella se dejaba querer. “Es tres veces más adorable de lo que pensábamos”, me confesó alucinada. Mi querida Bettie se siente contenta y diría que hasta enamorada desde el otro lado del auricular. No sé que va a pasar cuando se muestren en sociedad. Nuestra Bettie Page ganó por jaque mate. Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-3282747164858515708?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/3282747164858515708/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=3282747164858515708' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/3282747164858515708'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/3282747164858515708'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/08/el-jaque-mate-de-bettie-page.html' title='el jaque mate de Bettie Page'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-9055479289895329276</id><published>2007-08-17T20:42:00.000-07:00</published><updated>2007-08-17T20:46:28.531-07:00</updated><title type='text'>una nueva cenicienta</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Llamémoslas Cenicientas, sí. Es el adjetivo menos cruel, aunque para algunos un eufemismo de un prototipo de fémina que abunda en cuanto círculo social uno se rodee. Son ese tipo de heroínas –otro adjetivo benévolamente irónico- que pasan de tener nada a tenerlo todo, o casi todo. Quizás sea un modelito familiar a la chica descrita en el post anterior. Recuerdo lo que decían de Carolina Arregui, que sin haber estudiado teatro y luego con el título de esposa del director de teleseries más importante, por ese entonces, de Canal 13, se convirtió en la protagonista de cuánta telenovela sintonizamos a la hora del té, por allá por los años ochenta. También recuerdo todos los humillantes rótulos con los que juzgaron a nuestra Cecilia Bolocco en Argentina, cuando se comprometió en matrimonio con su hoy ex marido, el octogenario Carlos Saúl Menem.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y desde aquellos famosos ejemplos, hasta los más comunes y cotidianos, estas chicas se las traen. Pueden hacer hasta lo indecible por estar “arriba” (interprételo como quiera). En una universidad, cuyo arancel bastante elevado, permite que la mayoría pertenezca a una clase acomodada, y sólo unos pocos esforzadamente puedan estudiar, se nota, si no inmediatamente, con el correr de los años, quién es quién. Por sus amistades, por el colegio que egresaron, por sus apellidos, por sus autos, sus ropas, o simplemente por ese &lt;em&gt;charm&lt;/em&gt; que uno que otro destacado expele.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mariana era una chica bastante normal, nada de fea. Diría guapa y atractiva de frentón. Seguramente, con uno que otro ejemplar tuvo su discusión y rompió lazos, como a todos les pasa, pero según mi opinión, no era una chica conflictiva, sino más bien alguien bastante sociable. Demasiado. Sobre todo con el sexo opuesto. Así abundaron las malas lenguas durante los cinco años que duró la carrera. Uno y otro, “que pase el que sigue” parecía ser su máxima. Yo, Thomas Perowne, no podría especular, ni afirmar o negar al respecto porque no fui ni presa ni testigo de sus encantos. Pero hubo víctimas (y no tan víctimas) que sí admitieron haber caido a sus redes de placer. La nueva presa de nuestra Marianita, era comentario fijo después de cualquier fiesta o evento universitario extra académico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de egresar, Marianita era redactora de noticias y artículos culturales del único diario oficialista. Entrevistó a cuánto escritor, artista o músico-underground-cool se le pasara por delante. Porque aunque bailara cuanto axé, reggaeton, merengue, salsa o cualquier música pachanguera, ella hablaba de Macchu Picchu y del musical de Los Jaivas, leía a Pablo de Rokha, a Enrique Lihn y a Roberto Bolaño. La chica quería limpiar su imagen envuelta en faldas cortas de tul, brillantina en la cara y peinados vaporosos. Aunque todos sus compañeros la desconocieran vestida así en la ceremonia de titulación, todos preguntándose “De dónde se escapó esta trabajadora de la calle San Camilo??!!” Pero era nuestra Mariana, tratando de aparentar glamour, brillo y exceso en el evento donde saldría nombrada Legalmente P_ _ _ periodista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuánto fue redactora de noticias y artículos en el diario, las lenguas venenosas no pararon de conjeturar que su puesto lo había conseguido con esa siempre eficiente dosis de encanto, tan suya y efectiva que encandiló a varios compañeritos. Y no se equivocaron. Hace un par de meses, la veo de la mano, comprometida seriamente con su jefe, el editor de ese mismo género y del mismo lugar donde hincó su pluma y hoy se luce con sus publicaciones dominicales. Nuestra Marianita, otra más de nuestras cenicientas, lo había logrado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-9055479289895329276?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/9055479289895329276/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=9055479289895329276' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/9055479289895329276'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/9055479289895329276'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/08/una-nueva-cenicienta.html' title='una nueva cenicienta'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-3493336293287567045</id><published>2007-08-13T22:00:00.000-07:00</published><updated>2007-08-14T12:12:12.166-07:00</updated><title type='text'>Crónica de un yo-yoísmo crónico</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Ese maldito ego. Que nos levanta y que nos destruye. La insoportable vanidad de sentirnos el centro de todo, porque todo lo bueno y lo malo nos pasa a nosotros. Siempre es uno el que sabe todo primero, eso que leímos, que escuchamos, que vemos y que probamos. Todas las desgracias son propias: “Soy mujer, tengo una hija y nunca podré hacer ese grandioso trabajo que haces tú como periodista, porque eres hombre. La sociedad te cubre y puedes hacer todo eso que haces muy bien”, le decía esta conocida, por un tiempo compañera, luego amiga, y ahora sólo conocida, a un importante director de una célebre revista de periodismo narrativo peruana, y que vino a dar un seminario a periodistas en formación en una universidad privada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si tuviera que retratarla con lápiz y papel, la dibujaría exuberante, de piel morena, ojos expresivos y con dotes bien puestas y de notable volumen. De ropas y escotes sugerentes. Es una chica guapa y se ve bien. Por tal prototipo, cualquiera diría que es una chica superficial, de esas que cambia de novio como quién se cambia de ropa, que habla banalidades, le gustan las fiestas y la bohemia pachanguera. Pero no. Pese a sus ceñidos trajes, nuestra Angelina Jolie criolla (así le llamaremos, porque así de “exótica” es), es una mujer seria, matea. Sueña con ser una Oriana Falacci del periodismo literario. A la hora de cualquier invitado escritor que hubiese en la escuela, ella hacía lo posible por sentarse lo más cerca de él, aunque antes estuvieran las mismas autoridades de la universidad. Para la revista peruana anteriormente mencionada, redactó un perfil sobre las juergas de Pinochet durante sus años al mando de Chile. Aparecer publicada en toda Latinoamérica, aunque en ediciones limitadas y con lectores insospechados, ha sido su mayor logro profesional. Escribió su tesis sobre el Juez Juan Guzmán con la misma prepotencia de Truman Capote escribiendo “A Sangre Fría”, soñando con ganarse el Pulitzer, pero sólo recibió como premio un 5.0 de parte de la comisión de profesores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan talentosa en lo profesional, pero tan sufrida en el amor. El padre de su hija es un irresponsable bueno para nada, entre demandas y lágrimas se movió por la universidad. Llorándole al hombro a cada uno de sus compañeros, culpando a su mal amor de todas las desdichas que sufría. En la última fiesta de la generación de compañeros, asistieron todos. Entrada la madrugada, comenzaron a filtrarse rumores de nuestra Angelina Jolie. Había tenidos calurosos encuentros con dos o tres compañeros esa misma noche. El rumor se expandió. Ella al saberlo, lloró desconsoladamente. Llamó a una gran cantidad de compañeros, por no decir a todos, para preguntarle uno a uno, desesperada y sollozos mediante, quién había sido el culpable de tamaño perjurio que le levantaban. Que si esto llegaba a oídos del padre de su hija, quizás el fallo judicial se revertiría en su contra. Así de dramático. Y todos estupefactos, mientras sus víctimas de esa noche loca aún no se sacaban las manchas de su lápiz labial de la boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todos mira por debajo del hombro, “porque son pocos los verdaderos periodistas y los que escriben bien y tienen pluma aquí”, me dijo en reiteradas ocasiones. Hace unos seis meses, revisando una casilla de correo abandonada me encuentro con un mail de ella.&lt;br /&gt;Lo reproduciré textualmente, aunque omito el nombre de los involucrados. Lo que destaco en negrita, es el verdadero propósito del mail y no otro. Se los digo porque la conozco…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;Thomas:&lt;/strong&gt; por estas cosas de la vida me encontré con un blog de XXXX donde todos le tiraban mierda &lt;strong&gt;a mi pololo: Juanito Pérez, periodista y crítico de música del diario La Primera&lt;/strong&gt;. De pronto te encontré a ti, con foto incluida, diciendo estos " desafortunados llamados colegas". Quiero decirte, que son periodistas de verdad, de los que aplanan calles, de los que saben y tocan música, que escriben como nosotros quisiéramos hacerlo. Que pasan haciendo turnos los fines de semana, que su murallas están plagadas de discos, que salen tarde de los conciertos para despachar a la última edición y que escriben porque oyen y lo siento pero muchas veces hay voces, composiciones y letras, que no se oyen nada bien.&lt;br /&gt;Como colega te digo: hay que tener cuidado cuando adjetivamos a los nuestros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos cordiales,&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Angelina Jolie&lt;/strong&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Sí, era sólo para decirme que estaba de novia con el aludido. Además de salir en una irrisoria defensa en nombre de su novio. Independiente a que mi acusación fuera cierta, porque dejemos claro que ese mismo noviecito que aplana calles para criticar música (jaja) se retiró del concierto de un artista antes de la primera hora del show y luego lo destroza en el periódico con una desfachatez vergonzosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Lo hará así con todos? Espero que a su novio actual, personaje célebre en las esferas de poder pero fome como él solo, que me lo presentó en un rimbombante evento social la semana recién pasada, no lo defienda tanto en las columnas de análisis político que domingo a domingo publica en el cuerpo de reportajes del mismo diario, de su antiguo novio el critico de música.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al parecer, nuestra Angelina Jolie no descansa en sus ansias de llegar a puestos de poder y notoriedad. Todo lo excesivamente necesario para no ver dañada su épica y grandiosa egolatría.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-3493336293287567045?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/3493336293287567045/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=3493336293287567045' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/3493336293287567045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/3493336293287567045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/08/crnica-de-un-yo-yosmo-crnico.html' title='Crónica de un yo-yoísmo crónico'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-5666279676612088678</id><published>2007-08-04T18:39:00.000-07:00</published><updated>2007-08-04T18:53:01.280-07:00</updated><title type='text'>Elisa feat. Ligabue - Gli Ostacoli del Cuore</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/vzHZKz9wPSI"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/vzHZKz9wPSI" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Mi amado informante me confidencia que esta canción la rompe en el verano italiano. Viene con la letra como subtítulo para que la puedan cantar. Yo casi que me la sé de memoria. A ver si les gusta...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-5666279676612088678?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/5666279676612088678/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=5666279676612088678' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/5666279676612088678'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/5666279676612088678'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/08/elisa-feat-ligabue-gli-ostacoli-del.html' title='Elisa feat. Ligabue - Gli Ostacoli del Cuore'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-8880702434318809962</id><published>2007-08-03T22:30:00.001-07:00</published><updated>2007-08-03T22:45:39.231-07:00</updated><title type='text'>juegos de seducción</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Nunca sospeché que un destartalado compañero de estudios provocaría tales sensaciones. Tartamudeante, pero siempre con una opinión interesante en cada una de las clases que compartimos. Conjeturo que en una época pasada tenía kilos de más, porque su anatomía así lo delata. Su mirada es profunda, pelo negro-liso-rebelde, bigotes y pera. Su voz es grave, su andar despreocupado, al igual que la ropa que usa al vestir. Siempre con unos pantalones cargo arrugados, de color oliva o marengo. Siempre de polera manga corta y de color oscuro, hasta en los días en donde el frío hace de las suyas. Y siempre con una incombustible, al parecer imperecedera chaqueta de lana burdeo con parches verticales de gamuza gastada café, que cubren su espalda y parte del frente. A simple vista, nada hace prever el seductor que se esconde tras esas mal elegidas prendas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un mes, un generoso compañero de curso –italiano de origen, como si mi karma no fuera suficiente- invitó a todo el curso a su cumpleaños número 32. Con mi nueva y entrañable mejor amiga que conocí en el mismo curso, llegamos. Ella ya me había advertido de los encantos del joven descrito en el primer párrafo, mas yo no hacía mayor caso de la evidencia. Hasta esa noche. Conversamos, uno de sus amigos y también compañero nuestro se fue antes de que la celebración tomara forma. Se acercó a nosotros y en la conversación me asaltó un comentario hasta ese momento, ingenuo, pero ahora que lo pienso, no podría juzgarlo con el mismo adjetivo. “Tienes un lado del bigote más largo que el otro ¿es puro estilo o no te habías dado cuenta?”, le dije. Asombrado, y con una sonrisa responde “En serio! No me había dado cuenta, cuando me lo corrija te muestro que tal me queda”. Fue algo así, quizá no literalmente, pero entre las risas mías, de él y de mi amiga, por tal detalle inútil y digámoslo, superficial en el que había fijado mi atención, eso tendió a responderme. Bailamos. Los tres. Su baile, sin una pizca de sincronía (y esa es la mayor gracia), fue luego bautizado como “decontructivista”. Mi amiga iba y venía. A veces quedábamos bailando solos y él no se inmutaba. Ya sé lo que deben estar pensando, pero no. O no sé. Hasta ahora, y me adelanto al final del relato, el aludido es heterosexual a tiempo completo. Pero el que no se urgiera por estar bailando con otro tipo, fue mayor razón para que tanto yo, como mi amiga lo adoráramos por su inconsciente liberalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene al parecer mi misma edad. Su nombre es Ignacio, más todo el curso lo conoce por su segundo nombre el cual omitiré. Sólo decir que ese segundo nombre con su apellido, hacen un juego cacofónico divertido. No le gusta su nombre oficial porque lo encuentra “como de un tipo pesado”. Confiesa que sólo su madre lo trata de esa manera, y en una insólita jugada (de su parte), después de festinar mucho nombrándolo (yo) por su nombre de pila, me autoriza a que no lo llame así, sino que le diga “Nachito”. Así de íntimo y familiar. Mi amiga asegura ya no interesarle, sin embargo cuando nos juntamos los tres, pareciera ser una competencia constante acerca de quién gana en ese insólito triángulo. Él es soltero, y por lo que deja entrever, parece que no anda en busca de nada. Así de relajado, mientras rebasa y chorrea de testosterona cualquier lugar que presencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me cambiaré de curso dentro del mismo programa de estudios, o sea, cambiaré la especialidad. Él también quiere hacer lo mismo. Yo aprovecho la ocasión para, coquetamente, decirle que se cambie, que no me deje tan solo con otros compañeros distintos, y que así nos haríamos vitalicios partners. Durante la última vez que estuvimos de copas en el departamento de mi amiga, que además es su vecina, llegó la hora de irme. Al despedirnos me di cuenta que él y su mejor amigo (y compañero de curso) también dejaban el lugar. Al preguntarles porqué se iban todos, y que “por favor, sigan pasándola bien”, me dice: “No, es que si tu te vas, no es lo mismo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro día, hablo con mi amiga y comentamos toda esta situación. Ella me llama al orden, llegó agosto y un avión cruzará el Atlántico con una persona a mi rescate. Es tiempo que el juego se termine. Porque “quién me llevará al extremo” será otro, y no precisamente el “Nachito”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-8880702434318809962?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/8880702434318809962/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=8880702434318809962' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/8880702434318809962'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/8880702434318809962'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/08/juegos-de-seduccin.html' title='juegos de seducción'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-142529594485210255</id><published>2007-07-31T20:24:00.000-07:00</published><updated>2007-07-31T20:30:15.927-07:00</updated><title type='text'>La joya de la familia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Hay una problemática escena en “La Joya de la Familia” que anticipa muy bien de lo que hablaré en este post. La nueva conquista de uno de los hijos de la familia, interpretada por Sarah Jessica Parker, quien es una conservadora ejecutiva neoyorkina, está sentada a la mesa junto al resto. Diane Keaton es la madre. Uno de sus hijos es gay y está sentado junto a su pareja. Diane Keaton dice la siguiente aseveración, que inaugura la discusión que viene luego: “Me hubiese gustado que todos mis hijos fuesen gays. Para que no se fueran de mi lado”. El personaje de Sarah Jessica le pregunta “Imagino que eso de que sus hijos fueran gays era una broma, no?”. La madre la queda mirando, como esperando qué más viene. Y comienza el malentendido, “no, lo decía por el desafío que eso implica para un hijo. A ningún padre le gustaría que su hijo…A todos nos gustaría que nuestro hijo fuese una persona normal”. Este intercambio de palabras, termina con la Parker corriendo y encerrándose en su pieza. En tanto, Diane Keaton, mira a su hijo gay y le dice “Hijo, te amo. Y para mi, eres más normal que cualquier otro idiota”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Referente a este tema. Si te autodefines como homosexual, decirle o no a tu familia sobre tu orientación sexual es un tema. Personalmente es una gran piedra en el zapato. Y se hace más evidente cuando estás en una relación. Porque ya saben, cuando estamos felices nos gusta compartir con todo el mundo esa felicidad, y con mayor razón, con tu familia. Les hablaría que todo este proceso ha sido, para mi, bastante natural y se ha desarrollado sin angustias. Quizás porque lo vine a asumir bastante grande, en una etapa mucho más madura. También porque la persona que tengo a mi lado, no pretende presionarme en nada. Es más, será presentado en sociedad en las próximas fiestas patrias, pero como mi profesor de italiano. Nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que las madres siempre lo saben. De la mía no sé qué pensar. Lo más probable es que sí. De un tiempo a esta parte, he sentido el miedo y la duda al conjeturar si su amor seguirá intacto luego que lo sepa. Sin embargo, no sé si sea egoísta o generoso de mi parte, pero por el momento, no quiero que de mi boca salga una palabra. Porque conozco a mi gente. Sé que el tema les preocuparía enormemente, que sería un dolor para ellos. Más aún si pensamos que el aludido, es el niño perfecto, el admirado por todos por su inteligencia, su caballerosidad, su sensatez y discreción, por ser el vocero, el embajador que podría llevar bien puesto el nombre de la familia a cualquier lugar. En pocas palabras, es “la joya de la familia”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;También sé que no debiese transar mi felicidad personal, por verlos a ellos felices. Mi plan, y lo he compartido con quién me quita el sueño, la respiración y mis pensamientos, es primero, verlos a ellos satisfechos de mis logros personales y profesionales, que sientan que me las puedo ver bien siendo independiente al bienestar económico que actualmente me brindan. Mientras más sólido me vean como persona, menos preocupación les daré. Y luego, que sea lo que sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo la suerte de estar haciendo cosas en pos de eso. Siento que cada día que pasa construyo una pequeña parte de la obra que quiero erguir alrededor de mí. Estoy dando los pasos justos y necesarios. Pero no es el caso de todos. Para muchos este tema es mucho más complicado, porque las circunstancias son adversas. Soy un convencido que ser gay es mucho más difícil para un ciudadano de a pie, que para un burgués ilustrado con cierto roce educativo y social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo tener todo bajo control. Digo “creo” porque este mundo no es para autosuficientes ni soberbios. Pero me gustaría saber su opinión respecto a este tema que pongo en la mesa. Es difícil ponerse en la piel de una madre o de un padre a quién le llega este tipo de confesión. Y más dentro de esta sociedad. (Me estoy poniendo con esto, como el personaje de Sarah Jessica Parker en la película), pero… ¿Cómo se lo tomarían ustedes?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-142529594485210255?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/142529594485210255/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=142529594485210255' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/142529594485210255'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/142529594485210255'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/07/la-joya-de-la-familia.html' title='La joya de la familia'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-7719194261904774850</id><published>2007-07-30T17:24:00.000-07:00</published><updated>2007-07-30T17:26:25.814-07:00</updated><title type='text'>benedetto agosto</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Parecía que nunca llegaría agosto. No puedo negarme al placer, al recocijo que siento al saber que estoy a pocos días de su regreso. Acabo de confesarle, por messenger, que estos dos meses fueron un siglo. A partir de hoy la cuenta regresiva va en retroceso, mi ansiedad crece y mis expectativas sólo responden al hecho de poder verlo y escucharlo de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me cuenta que en Italia el calor es insoportable. Yo le digo que acá, casi que nos hemos puesto insensibles al frío. Me sugiere estar bronceado, yo le pido que además de los regalos que me confesó que me traía, me trajera uno de sus besos apasionados, con el roce de esos bigotes tan masculinos, y tan inconfundibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bromeamos sobre el romántico episodio de despedida cuando se fue, el 12 de junio. A ratos me da pudor. Las emociones te llevan a arrojarte a actitudes que en sano juicio jamás harías. También nos reímos, imaginándonos a ambos, durante estos dos meses, casi vestidos de monjes, con sotana y capucha café, con un lazo en la cintura, y un látigo en una mano, listos para autoflagelarnos, si existió el momento irresistible de caer en tentaciones. Compartimos un humor particular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está feliz. Durante su ausencia, le ayudé en las correcciones de tres tesinas que debía mandar al magíster que realiza acá, en Chile. Me cuenta que recibió la calificación de la primera tesina que envió. Un 7. No escatima en agradecimientos. Le digo que es mi héroe, él me confiesa que mi inteligencia le excita. Tenemos una tierna discusión sobre cuál de los dos es más inteligente. Él zanja el debate con un “los dos, por eso estamos juntos. De ser distinto, no sería así”. Y recuerdo la primera vez que hablamos, o no, cuando confesó su atracción hacia mí. Un rato antes a ese momento, me contó que la inteligencia de quién fuese su pareja, le hacía perder la cabeza. Que no bastaba más. El resto es historia…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevamos la conversación al día de su regreso. Le pido que me avise con anterioridad cuando exactamente viaja. Que el recibimiento será en grande, que depende la hora que llegue iremos a comer algo rico, que lo iré a buscar al aeropuerto. De seguro viene con exceso de equipaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se despide, me dice que vuelve en un rato más. Antes, le digo si tiene El Principito, si se acuerda de la conversación del Zorro con el niñito que vive en el asteroide B 612. Me dice que sí, le digo que lo lea. Dice así:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;- ¿Qué significa domesticar? Le pregunta el Principito al zorro.&lt;br /&gt;- Es una cosa demasiado olvidada – dijo el zorro- Significa “crear lazos”.&lt;br /&gt;- Sí – dijo el zorro-. Para mí no eres más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo…&lt;br /&gt;- ¿Qué hay que hacer? –dijo el Principito.&lt;br /&gt;- Hay que ser muy paciente –respondió el zorro-. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada. La palabra es fuente de malentendidos. Pero, cada día, podrás sentarte un poco más cerca…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente volvió el Principito…&lt;br /&gt;- Hubiese sido mejor venir a la misma hora – dijo el zorro-. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres. Cuánto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto; ¡descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes a cualquier hora, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón… Los ritos son necesarios.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-7719194261904774850?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/7719194261904774850/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=7719194261904774850' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/7719194261904774850'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/7719194261904774850'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/07/benedetto-agosto.html' title='benedetto agosto'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-5512977514236342162</id><published>2007-07-29T14:34:00.000-07:00</published><updated>2007-07-31T15:16:16.628-07:00</updated><title type='text'>Abrazos vendo, abrazos doy</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;a href="http://www.ammachile.cl/"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Amma&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; se llama la nueva santera de origen hindú que promete cambiar la vida de la gente sólo con un abrazo. Estuvo entre los días 26 y 28 de julio repartiendo la cantidad, no menor, de 12 mil amasijos a quién se le pusiera por delante, dentro del galpón de eventos que le sube el pelo a cualquier visita que pase por Chile: Espacio Riesco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Abrazoterapia es el nuevo método de sanación de la temporada. Y es gratis. Para todo aquel crédulo que suponga la solución de sus conflictos emocionales, sicológicos, y se me ocurre, incluso económicos. Y dicen que Amma proyecta una energía tan conmovedora, digna de la mejor congregación con el Papa o con el Dalai Lama. Es parte de su currículum, de su campaña de marketing, para que miles de ingenuos tomen el auto, el Transantiago, o el metro línea 2 estación Terminal Vespucio Norte, para hacerse parte de este nuevo ritual que nadie conoce porqué, dónde y cuándo apareció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya se habrán dado cuenta que frente a estos individuos, mi actitud es de completo cinismo. ¿Porqué habría de existir un individuo, de aquellos miles de millones de pululan por la tierra, que prometa poderes y sanación a otros millones de seres aletargados, apáticos, desilusionados, pero que al menor aviso salen corriendo en busca de un abrazo que les devuelva la paz?. No creo en los superpoderosos terrenales y que se asuman como tal. Me parece vergonzoso caer en la patética ingenuidad de una santera en busca de fieles. Más vergonzoso, me parece tener que acudir a estos medios, como auxilio urgente para que nos convenza que aún somos humanos, sensibles, que no estamos solos y que no es necesario salir a buscar dosis de afectos limitados en una “machi” hindú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se han preguntado qué nos está pasando? ¿Qué les pasa al mirar esas imágenes, conmovedoras por cierto, de llantos, abrazos y epifanías efímeras y desechables? Hemos llegado a convertirnos en robots mecánicos de nuestras propias circunstancias. Seres que no piensan y que actúan por automatismo; que toman la micro, trabajan, hablan banalidades, vuelven a la casa, saludan a sus hijos, si es que hay suerte hacen el amor con una mujer insatisfecha, duermen como lirones, y al otro día, lo mismo y lo mismo. Y que no se detienen a decir si se sienten mal o no, si algo les molesta o no, si salen a pasear, si se ríen lo suficiente, si cuentan las veces que dicen “te amo” de corazón, si se atreven a besar y abrazar a su familia, si disfrutan de aquellos momentos sencillos, pequeños, diáfanos y cotidianos de los que está hecha la vida. No, nada de eso pasa. Hace rato el mundo está enfermo por falta de emocionalidad, por un deseo constante a no mostrarnos frágiles ni vulnerables. Preferimos ser prácticos, adustos y superficiales, mientras nos criamos prejuiciosos y llenos de trancas. Porque mientras la herida se tape con cremas y maquillajes, nadie podrá darse cuenta que existe. Pero a la primera instancia, nos vamos en masa a recibir un abrazo charlatán de una curandera, creyendo que todo habrá pasado. Por lo menos, hasta la visita de un próximo falso mesías.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-5512977514236342162?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/5512977514236342162/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=5512977514236342162' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/5512977514236342162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/5512977514236342162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/07/abrazos-vendo-abrazos-doy.html' title='Abrazos vendo, abrazos doy'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-5775117284977249035</id><published>2007-07-26T22:50:00.000-07:00</published><updated>2007-07-31T15:17:00.117-07:00</updated><title type='text'>El esperado final... en español</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/RqmIGp85LsI/AAAAAAAAAAY/1TCml4sFh6Y/s1600-h/hpdhcover.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5091750501640908482" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/RqmIGp85LsI/AAAAAAAAAAY/1TCml4sFh6Y/s400/hpdhcover.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Un gran trabajo. Una gran lección para la editorial Salamandra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.spanishhallows.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;color:#ff9900;"&gt;&lt;strong&gt;www.spanishhallows.blogspot.com&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; podrán descargar en español, 8 meses antes de su edición al mercado hispanohablante, el séptimo y último libro de nuestro admirado Harry Potter.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Mirando el original, y la actual versión, puedo decirles que se trata de una muy buena traducción.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Esto merece aplausos de pie. Bien por los creadores/traductores!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-5775117284977249035?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/5775117284977249035/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=5775117284977249035' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/5775117284977249035'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/5775117284977249035'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/07/el-esperado-final-en-espaol.html' title='El esperado final... en español'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Uem0u7j4BeM/RqmIGp85LsI/AAAAAAAAAAY/1TCml4sFh6Y/s72-c/hpdhcover.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-994569345026871348</id><published>2007-07-20T22:15:00.000-07:00</published><updated>2007-07-20T22:16:01.489-07:00</updated><title type='text'>Mi encantador caos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Están pasando cosas. Mi mundo se mueve a mil por horas. Cuando pensaba que estos dos meses sin la persona que me arranca suspiros, ese que conoce mis secretos y mis sueños, arregla sus últimos compromisos en el país de la bota para regresar a los brazos de este chileno atribulado de proyectos, de nuevos amigos, y lo más importante: de una nueva actitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy cerrando ciclos. Hoy renuncié a mi curso de narrativa, ese que frecuenté lunes a lunes durante un año y medio. Porque ya era suficiente. Fue difícil, una decisión asumida con nostalgia. Pero ya está. Debemos tomar opciones, decisiones. De eso está hecha la existencia humana, decía Sartre. Y vaya razón que tenía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero comienzan otros. Una veintena de personajes que conocí en marzo y que prometo conocer mucho más. Por lo menos esa es la voluntad de ellos y mía. Y son grandiosos, simpáticos, interesantes y de risa fácil. Martes, jueves, y cuando tenemos seminarios con los catalanes, se agregan los viernes y sábados. Y como pronosticó uno de ellos, un italiano para más, lograremos ser una gran “familia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese postgrado que me deja desfinanciado, pero que día a día se vuelve más irresistible. Con decirles que la próxima semana, y sólo para nosotros, dará una clase magistral el director de la editorial española, esa de los libros amarillos, caros, que publica a Auster, Baricco, McEwan, Amis, Ishiguro, Ford, y hasta a Bolaño y a Zambra. Un lujo. A propósito de este magíster, estoy dejando de lado esa cesantía que ya pesaba, molestaba y se extendía como un cáncer para mis finanzas personales. Porque en unas semanas cumpliré mi sueño, ese que tenía siendo un bebé del periodismo, la figura ideal que mostraba Guido Vecchiola en la teleserie Fuera de Control como el crítico de cine Santiago Goic. Sí, comentaré películas para el más importante suplemento de espectáculos que circula en el país, dentro del llamado “decano del prensa escrita”. No puedo pedir más. Es el “sueño del pibe”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disculpen si he escrito poco, me prometí a mi mismo que estos relatos personales abundarían en este blog en cuánto a su periodicidad. Pero las últimas semanas han sucedido todas estas cosas. Reuniones sociales, salidas, bienvenidas a mi mejor amigo proveniente de los nevados Buenos Aires, a eso súmenle clases, trabajos, y pegas que me apasionan y que aparecieron en el circunstancial buen ánimo y arrojada personalidad de quién escribe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si en la superficie pasan cosas, imagínense como tengo todo en la cabeza. Han sucedido episodios, he descubierto a personajes, y por sobretodo, he madurado algunas ideas y emociones  que aparentemente me tenían a full, y las he decantado. Con todo lo que les he contado hasta el momento en este blog, ustedes saben lo que me pasa emocionalmente con aquel personaje que cruzó el Atlántico hace poco menos de dos meses. Sé también que esta distancia es la prueba de fuego para lo que sucederá a su regreso. Está claro que he bajado la adrenalina al respecto. Me he llenado de dudas respecto al futuro. Prefiero concentrarme en estos logros profesionales que recién comienzan a asomar. Lo demás se verá en el camino. A veces pensar tanto hace mal. Lo mejor de todo es que solo no me he sentido. Esta semana hemos conversado virtualmente bastante seguido. Sigo expectante a su regreso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-994569345026871348?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/994569345026871348/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=994569345026871348' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/994569345026871348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/994569345026871348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/07/mi-encantador-caos.html' title='Mi encantador caos'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-4937561603281798470</id><published>2007-07-04T22:05:00.000-07:00</published><updated>2007-07-04T22:09:49.602-07:00</updated><title type='text'>El Síndrome Ursula</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Ya se está haciendo costumbre que Pablo Illanes, creé historias y personajes de culto para las teleseries que escribe. Quiero enmarcar esto a las teleseries, porque la Bárbara Montoya de su primera novela “Una Mujer Brutal”, también resulta ser un personaje único. Cómo olvidar a la Kathy Winter, a la Alexis Opazo o al Dj Billy de “Adrenalina”. Resulta difícil borrarnos a la Sarita Mellafe o al Alex Schumacher de “Fuera de Control”. El clan Mercader en “Machos” es otro ejemplo notable, obviamente unos más recordables que otros. Ahora con la serie de culto (digo serie, porque eso parece y no una teleserie) “Alguien te Mira”, pareciera que todas sus piezas de ajedrez nos quedarán para siempre en la memoria. En especial, nuestro temido doctor Julián García. Eso es lo que hace un buen guionista, aparte de crear una buena historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero existió un personaje en “Machos”, que pese a quedar en los límites de lo olvidable resultó personificar tan bien un prototipo de figura femenina que, ahora más que nunca, pareciera abundar en nuestra fauna a la que llamamos sociedad. Ella es Úrsula. Arantzazú Yankovic encarnó a la mencionada. Era la (en un inicio) inocente, luego insistente, y por último patética pretendiente de Ariel Mercader (ese gay asexuado, pero necesario, que encarnó el tronco de Felipe Braun). Y claro, si apareció en la teleserie, es porque Ursulas abundan, y de un ejemplo de ellas se trata esta columna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi Úrsula fue una compañera temporal de labores que tuve el año pasado. Por motivos laborales, conformamos una dupla, íbamos a todos lados juntos y nos comunicábamos continuamente mientras duró el trabajo en cuestión. Desde el primer día, e instigado por mi gran amiga, que para esta ocasión llamaré Floribella (ella sabe porqué) y con la cual postulamos juntos más no hicimos dupla para este trabajo, le conté la verdad sobre mi condición sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue un momento distendido, en donde ayudó la presencia de otro chico (que resultó ser la dupla de mi amiga Floribella), al cual “la pluma” se le notaba a kilómetros, con lo cual yo quedaba a su lado con una indudable pinta de macho recio. Hasta ahí, todo bien. Comenzamos la pega, y mi increíble y no comprendido encanto, deleitó a Ursula. Tanto que, por primera vez en la vida, comencé a sentirme acosado. Medio en serio, medio en broma decía que parecíamos “marido y mujer”, escribió un post en su blog sobre mi, con unos adjetivos y pensamientos bastante subidos de tono, pero que me resultaron incómodos por lo obvio de las descripciones. Más de alguna vez propagó la idea de que creía que la homosexualidad era algo “que se pasaba”. Cosas por el estilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo continué siendo simpático, le seguí el juego, nunca jamás cambié con ella y, debo confesarlo, hice caso omiso a todos esos llamados de atención que, de cuando en cuando, me hacía. Terminó el trabajo, y el distanciamiento fue natural. La invité a mi cumpleaños, y para peor, fue con su mejor amigo gay. Como estaban tan achunchados y no conocían a nadie, yo –el rey de la noche- los invité a bailar. Y en esa ambigua danza, en la que terminé bailando (y un poco coqueteando) con él, mi Ursula de nuevo volvió a quedar relegada. Me dio pena, pero como me dijo mi amiga Floribella, eso le serviría para convencerse de que conmigo “no había vuelta”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Meses pasaron y no supe de ella. Hace un par de meses me llama al celular y me invita al cumpleaños de una amiga: “Quiero que me acompañes, y el cumpleaños es la excusa porque lo que quiero es verte” (sic). Luego, su cumpleaños. Insistió e insistió, pero tampoco accedí. No tengo ni conozco a sus amigos, en un arranque de compasión llamé a mi amiga Floribella para saber si la había invitado y si ella iría, para no sentirme tan solo, pero tampoco tenía ganas. Después supe, por su propia boca, que había hecho una fiesta de concepto, y ese fue el rosado, toda su casa era como de Hello Kitty o de Barbie Cascanueces, y a ella le parecía una monada. Yo, frente a ella, la felicitaba y encontraba que había sido una idea coolísima, pero en realidad no pensaba lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy la vi de nuevo. Volvió a recordar el tiempo “en el que parecíamos matrimonio”, volví a sentir su mirada llena de ilusión y algo nerviosa apenas me vio cuando llegó, y casi pude sentir tragando saliva cuando le conté que estaba de novio, que pasaba dos meses de viudez, pero que estaba feliz y muy tranquilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella me contó que había vivido una aventura clandestina con un chico de la universidad, de menos edad que ella. Que era algo que le había servido, pese a lo desechable que fue, porque necesitaba sacarse de la cabeza a su ex novio (de quién, en su momento, me contó que llegó a dudar de su masculinidad), y quizás para sacarse de la cabeza a cuántos más quise agregar yo, pero me callé con una amable sonrisa en los labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora me pregunta por messenger que como llegué a mi casa. Muy atenta. Y me resultan tristes estos casos, porque en el caso específico de ella, parece que es karmático (las sospechas con su ex novio, después yo). Claro, y como ella hay miles pululando. Y aunque hace bien para el ego…¿Han conocido a ejemplares similares?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-4937561603281798470?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/4937561603281798470/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=4937561603281798470' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/4937561603281798470'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/4937561603281798470'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/07/el-sndrome-ursula.html' title='El Síndrome Ursula'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-3432802522435993290</id><published>2007-06-28T21:02:00.000-07:00</published><updated>2007-06-28T21:18:39.866-07:00</updated><title type='text'>un largo fin de semana para vitrinear</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;div&gt;&lt;object width="400" height="316"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.dailymotion.com/swf/2Xf4iV72YLOSqgB81"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.dailymotion.com/swf/2Xf4iV72YLOSqgB81" type="application/x-shockwave-flash" width="400" height="316" allowfullscreen="true"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.dailymotion.com/video/x2csg5_dolce-gabbana-fashion-show-ss08"&gt;Dolce &amp;amp; Gabbana : Fashion Show SS08&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Uploaded by &lt;a href="http://www.dailymotion.com/Devereaux"&gt;Devereaux&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;DOLCE &amp;amp; GABBANA RUNWAY SHOW&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;SPRING SUMMER 2008 COLLECTION&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-3432802522435993290?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/3432802522435993290/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=3432802522435993290' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/3432802522435993290'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/3432802522435993290'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/06/un-largo-fin-de-semana-para-vitrinear.html' title='un largo fin de semana para vitrinear'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-6171774223061592038</id><published>2007-06-27T17:03:00.000-07:00</published><updated>2007-06-27T17:05:08.460-07:00</updated><title type='text'>Cuando Murphy mete las narices</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;“Las mujeres dicen que el hombre casado sabe más bueno…” el estribillo de esa canción de los noventa del conjunto mexicano Garibaldi, golpea fuerte y cobra más sentido que nunca por estos días. En mis días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque justo cuando estoy a punto de poner “casado” en las fichas de inscripciones por internet, en mi currículum o en cuánta cosa haya que inscribirse, suceden imponderables los cuales son divertidos que acontezcan, pero que te ponen en situaciones conflictivas, que al no tener gran experiencia en las lides de la conquista, te dejan literalmente patidifuso, tartamudeando, sonrosado e impertérrito frente a los ataques donjuanescos de tanto ejemplar que se las anda dando de “cazador” por la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no porque esta soltería obligada me mantenga casto y puro, célibe e incólume por dos meses, me voy a dejar tentar por el deseo de “pegarme la canita al aire”, y que después traiga consigo consecuencias insospechadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lugares y contextos públicos –y otros no tan públicos- los he conocido. Desde que inscribí en el registro civil mi estado de “viudez temporal” ya van como tres. Desde el que te manda de regalo un trago cuando estás a la orilla de la barra de un bar, pasando por el que te mira, te conversa y te coquetea descaradamente, hasta el desvergonzado que, de frentón, te pide compañía después de una noche de baile. Todos ejemplares bastante atractivos e interesantes, pero, a lo que voy: ¿Qué fluido expelemos los comprometidos, que cuando estamos felices, alegres y tranquilos con la pareja que tenemos, aparecen miles como abejas a la miel, pero sin embargo, cuando estás más botado que micro amarilla en tiempos de Transantiago, nadie se te acerca ni porque se te cayó una moneda de diez pesos del bolsillo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Será que cuando estamos enamorados la expulsión de feromonas es mayor que cuando andamos suplicando que nos cierren un ojo? Porque, personalmente, este fenómeno pasa las fronteras y los intereses masculinos. Hace un par de días, una muy buena amiga y vecina me encontró antes de tomar el colectivo que me llevaría al metro rumbo al gimnasio y me dice “Oye, qué te pasa a ti que andas tan guapo este último tiempo??”, y para salir del paso no hallé nada más original que decirle: “Bueno, es la naturaleza no más..jeje”. Y claro, es un comportamiento tanto de uno como de los otros que no tiene razones tan claras. Lo bueno de esto es que uno anda con el ego por las nubes, porque es pretendido y se siente más deseado que nunca. Lo malo. Debo confesárselos, intercambié teléfonos con uno de los tipos, el segundo para ser más exacto. Ahora cómo salir del entuerto va a ser lo bueno. Pero lo resolveré. Se los juro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-6171774223061592038?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/6171774223061592038/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=6171774223061592038' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/6171774223061592038'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/6171774223061592038'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/06/cuando-murphy-mete-las-narices.html' title='Cuando Murphy mete las narices'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-1754439944187270313</id><published>2007-06-25T22:11:00.000-07:00</published><updated>2007-06-25T22:12:32.086-07:00</updated><title type='text'>Cóncavo y Convexo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Inolvidable canción del mítico Roberto Carlos, para graficar una historia de amor inexplicable, azarosa, dulce y memorable. La de dos personas tan distintas como el lugar donde nacieron. Y justamente es eso lo que la vuelve sorpresiva y mágica. Así, como ninguna otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gianluca y Camilo estaban destinados a conocerse. Gianluca llegó a mitad del año pasado a Chile, proveniente de Italia. Las razones de su estancia en Chile son muchas, la mayoría de carácter académicas. Al final de este post, una de las razones de su permanencia en la capital, será Camilo. Camilo vive en Santiago, tiene veintitantos. Pasa su cesantía incrementando títulos para su currículum, escribiendo, leyendo, planificando reuniones con sus amigos entrañables, manteniendo su mente y su cuerpo activo con ejercicios de carácter integral. En su incansable gusto por los idiomas, un día como cualquiera, Camilo le comentó a una amiga que el italiano sería una lengua encantadora de conocer. Gianluca, aunque proviene del mundo humanístico, no es profesor. Pero para mantener su vida en Chile, hace clases a cercanos. Amistades en común, lugares y contextos inauditos, los llevaron a contemplarse, a hablar por ratos largos, en conversaciones telefónicas que se alargaban por dos horas como mínimo, con encuentros en donde, muchas veces y especialmente las primeras, les mantenían concentrados, mirándose y con una sonrisa coqueta en sus labios. Así, uno y otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas semanas de clases. Profesionales hasta que sus cuerpos no resistieron más. Porque sus sensaciones se negaban a seguir escondidas. Lo caballero de ambos daba lugar a un tipo de caballerosidad más galante y romántica. Así comenzaron los regalos, los girasoles, las salidas de compras, los helados o preparar mariscos y pastas en el departamento de Gianluca, como antesalas imborrables, para momentos imborrables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de ellos fue un libro que Camilo le trajo a Gianluca desde Buenos Aires, cuya dedicatoria versaba lo insólito de la vida, acerca de estas fuerzas indescifrables que hacen que dos personas, tan ajenas como poco probables, se conocieran y quedaran encantados. Serendipity le llaman los gringos a ese fenómeno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La banda sonora de esta historia la integran canciones de Jorge Drexler, de Cerati, de Eros Ramazzotti y Miguel Bosé. A ellos venía escuchando Camilo, triste de vuelta del aeropuerto, cuando fue a dejar a su ser amado, quien volvía a Europa por motivos laborales, académicos y familiares. Pero esta historia se niega a un final trágico. Gianluca tiene fecha de regreso a Chile para agosto, y Camilo trata de no recordarlo porque la nostalgia es inmensa. Pero su imagen se reitera y no se resiente, porque cuando no quiere recordarlo, Gianluca se cuela en sus sueños, por la noche. Razón que le hace suponer a Camilo que esto no se trata de algo superficial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como Penélope esperó a Ulises, tejiendo y destejiendo. Camilo lo esperará paciente, ansioso y expectante. Porque no quiere que nadie le robe los momentos vividos, ni los proyectos por ambos planificados. Porque quiere ser fiel a la mesura que impuso Gianluca a esta relación, porque desean que esto dure por mucho tiempo. Así de idealistas. Mientras eso sucede, Camilo camina por las calles de Santiago, buscando el aroma de la bergamota que traerá de vuelta a su adorado Gianluca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-1754439944187270313?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/1754439944187270313/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=1754439944187270313' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/1754439944187270313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/1754439944187270313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/06/cncavo-y-convexo.html' title='Cóncavo y Convexo'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-1969416202263618957</id><published>2007-06-24T14:02:00.000-07:00</published><updated>2007-07-04T22:05:23.162-07:00</updated><title type='text'>Colonia de Escritores</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Abandona tu vida durante 3 meses. Desaparece. Deja atrás todo lo que te impide crear esa obra maestra. Deja a tu familia, y tu trabajo y tu casa. Todas las obligaciones. Vive con gente creativa como tú. Alojamiento y comida gratis para aquellos que consigan ser seleccionados. Antes de que sea demasiado tarde. Vive la vida que sueñas&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chuck Palahniuk, Fantasmas.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;“Pedro Brunetti es de esos escritores que empezaron tarde su carrera literaria. Que provienen de otras funciones y que su “ethos” viene de los talleres literarios. P.Brunetti es sólo un escritor simpático que hizo una novela simpática, nada más”. Esa fue la opinión del crítico literario Danilo Parks hacia el escritor mencionado. Y pareciera que el hecho de venir de un taller literario sea un estigma para algunos. Quizás quiera decir que no eres completamente autodidacta, que no fuiste tocado naturalmente por el don de la escritura, y que alguien tuvo que guiarte, casi como a un niño pequeño, para pulir medianamente tu estilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese es un punto. No el más importante. Pero era para introducirlos al tema y contarles que formo parte de uno de los muchos talleres literarios, que escritores y amantes de la literatura imparten en la capital. Desde el año pasado, con un grupo de 12 personas, las que han ido rotando, y cuyas personalidades y plumas son tan variadas que me han sorprendido cada tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una argentina de cincuenta, regañona y un tanto histérica. Otra de cincuenta, esta chilena, salida del mejor cuento new age, soñando con mundos con unicornios. Dulce, inspirada, una mujer soñadora. Un niñito bien –o niñita- o digámoslo bien, una vieja en cuerpo de chico de 25 años, de esos que pasean al perrito chihuahua, casi una Legally Blonde, que habla de sus amistades por el apellido que tienen, que toma el té en tazones Whittard y habla de ellos en sus cuentos, una vieja loca y de claro futuro histérico y asexuado. Un periodista de una empresa que hace estudios de publicidad -con el mismo apellido de la ex de Eliseo Salazar y que hoy conduce un matinal de televisión- pero con nulo encanto ni en personalidad ni en lo que escribía. Hay gente sin dedos para el piano simplemente. Una dueña de casa con un problema con las copas, de apellido high class, que vivía con sus niños y su marido, miembro de las fuerzas armadas y homofóbico, y que escribía cuentos costumbristas, bien chilenos y “de pueblo chico pero infierno grande”. Una treinteañera, madre de tres hijos, periodista y casada con un hombre relacionado con el arte. Siempre al día con la moda literaria y de vestir, que escribe cuentos de mujeres infieles, de amores temporalmente resucitados, en una onda muy Zambra. Así como “mi estilo es la no-pretensión, y mi historia es acerca de la historia que está o se va a contar en las siguientes páginas”. Un profesor de treinta y pocos, aparentemente serio y adusto, pero en confianza, con un carácter mucho más colorido y desenfadado. Escritor de una novela vertiginosa, de un empleado administrativo que se enamora del hijo, de 17 años, de su jefe. Un periodista veinteañero con aires fashionistas y snob, cuyos personajes en sus cuentos viven en el forestal, escuchan a Carla Bruni y le gustan las fotografías de Doisneau. Un ingeniero forestal de carácter y modales poco refinados, de hablar tosco. Muy, pero muy masculino si se quiere. Hijo de los expatriados por la dictadura y que escribe cuentos de bajos fondos y casi en lenguaje &lt;em&gt;coa&lt;/em&gt;. Una jueza de un pueblo en las afueras de Santiago, introvertida, sin novedad, pero agradable. Este año está explotando mucho más su lado femme fatale. Un cuarentón cercano a los cincuenta, psicólogo, padre de dos o tres hijas, separado. De esos galanes maduros que cualquier soltera de su edad lo miraría con detención. Pero ojo, escribe cuentos algo autobiográficos. Si no quiere ser citado en uno de ellos, mejor no se acerque, y por último, un ingeniero civil que sólo lee libros en inglés, y que por eso en sus cuentos coloca el adjetivo antes del sustantivo, por la tradición del lenguaje anglosajón. Un nerd por donde se le mire, soltero y con claros rasgos misóginos. Amante de Dickens, Nabokov y Salinger y que, en apariencia, no sería la mejor compañía para una noche de sábado. Algunos de ellos ya no están, otros llegaron en su reemplazo. Un abogado cincuentón, de escasa cabellera, al que le molestan las críticas. Una conocida periodista muy afable, hasta “nice”, pero que en la presentación dijo que la disculparan si en la calle veía a alguno de nosotros y no nos saludaba, porque era “pésima fisonomista”. Un abogado joven que escribe una novela histórica como para quedarse dormidos sin necesidad de café, ni ningún estimulante para el sueño. Por último, un publicista agotadoramente egocéntrico, separado y que insiste en sacar a luz su condición conyugal actual en repetidas ocasiones, amante de los estereotipos y que se autodefine como un arribista. Es una fauna, liderada por nuestro guía literario, el maestro y escritor Pedro Brunetti, mencionado en el primer párrafo de nuestro cuento, un caballero inglés tan elegante como inseguro, tan culto como histérico, y tan guapo como poco espontáneo. Un escritor que sueña con escribir como los ingleses clásicos, que guarda el sueño de ser respetado en el ambiente y ser aceptado como un escritor, pese a venir de un área del conocimiento completamente distinto, codearse con el ABC1 y que, si no vendiera un solo libro, tampoco se moriría de hambre. Que habla de las profundidades, de no ser banal ni superficial, pero descubre en sus comentarios que un autor como William Somerset Maugham está “de moda” entre los escritores latinoamericanos. Un escritor tan, pero tan discreto, que como actriz de teleserie, no acepta que se metan en su vida privada. Y no hablo de comentar cuántas veces tira con su pareja diariamente, sino que cosas tan normales como a qué hora se levanta, si saca a pasear al perro, o que le gusta comer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este escritor que celebra junto a su docena de alumnos, lunes a lunes, el arte de la escritura y la ficción, el mismo escritor al que le aconsejo sacar cuentas a partir de agosto, porque cuatro de sus aprendices quieren hacerle una suerte de “golpe de estado” y marcharse para siempre de sus huestes y librarse de ese ambiente tan flemático como cínico de escuchar y comentar cuentos, relatos y fantasías de otros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-1969416202263618957?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/1969416202263618957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=1969416202263618957' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/1969416202263618957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/1969416202263618957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/06/colonia-de-escritores.html' title='Colonia de Escritores'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422839326095997001.post-4174017987829396878</id><published>2007-06-19T21:55:00.001-07:00</published><updated>2007-06-19T22:33:06.700-07:00</updated><title type='text'>Dios le dio sombrero al que no tiene cabeza</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Violeta Parra no pudo estar más en lo cierto. Esto no es un panegírico resentido ni inconformista. Sino solamente una serie de denuncias acerca de esta aseveración, tan cierta y tan sabia que impulsó la folclorista chilena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer me junté con mi mejor amiga. Me invitó a comer sushi a su departamento. Ella vive con una ex compañera de universidad y actual compañera de trabajo. Por una seguidilla de resquicios, la aludida y ausente estaba de vacaciones en Atlanta, EE.UU. Hace un par de semanas, la misma persona, había sido enviada a España, a una misión especial por su lugar de trabajo. El personaje en cuestión, cual Carmela de San Rosendo, proviene de Los Andes, es la típica joven de esfuerzo y emergente que nada sabe de grandes lujos, pero que está donde está gracias al sudor familiar y de ella misma, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El departamento de estas niñas, recientemente amoblado, luce un horrendo cuerpo de living de cuerina (¡!) color mostaza (porque dicho sea de paso, el beige es EL color de nuestra Carmela de San Rosendo. -Con sólo ese dato pueden armar una personalidad-), y lo único que salva del desastre es un estiloso comedor de sillas y cubierta transparentes, muy minimal y casi sacado del mejor capítulo de comic de La Mujer Maravilla, y claro, nada que ver con el resto de la decoración del lugar (pero era lo que salvaba al lugar del desastre) y que, obviamente, había adquirido mi dulce amiga, bastante más familiarizada con el design, y que en ese momento me acompañaba. Y aunque los detalles no terminaron ahí (sorpresa fue la que me encontré al abrir vuestro refrigerador y encontrar Gato Negro en caja, comprado por nuestra Carmela), mucho hemos comentado con mi amiga querida, para este caso será llamada Srta. Jones (porque su alter ego, es la tan conocida antiheroína Bridget), de estos casos algo injustos y azarosos que el destino les obliga a ciertos personajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como vivir en la comuna equivocada. Hasta hace algunos meses, ella con su madre vivían en San Miguel, frente a la estatua de Condorito en plena Gran Avenida. Pero tu entrabas a su casa, y era un constante tropiezo de carteras Hermés, collares Chanel originales, revistas Vogue, maquillaje MAC y Smashbox, y un largo etcétera que construían entre ella y su madre. En cambio teníamos compañeros de universidad, de la peor calaña y gusto, que felices vivían en Las Condes, con todo cerca para ser mejores estilosamente. Y nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo pasa a nivel laboral. Gente con cero dotes para cargos en lugares de interés, caían y aún se encuentran donde mismo. Ahí la causa del mal periodismo nacional y la falta de buenas plumas o ideas. Ya ven. Porque como dice el respetado (por mi, y no lo digo con ironía) Alejandro Sanz: “No gana el que tiene más ganas”. Por lo menos, no siempre. Y me acuerdo de hace un par de años, o uno, cuando una empleada ganó el pozo millonario del Kino, vivía con su familia en una casa pertrecha y cuando le preguntaron qué iba a hacer con la plata, la afortunada dijo “Arreglar la casita”. Cuando la plata que se había ganado le alcanzaba quizás para cuantas mansiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojo, no estoy criticando de manera frívola o aspiracional. Sino que me llama la atención lo injustas e inciertas que son las circunstancias. Cuando yo con mi amiga, la Srta Jones, soñábamos con paseos por Picadilly Circus con la plata del ansiado Kino. Esta señora quizás malgastaría su plata en un viaje al caribe, un bergere de cuero, o cadenita de oro. Pero claro, estarán diciendo “son los sueños de cada uno, y que te metís tú”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me meto, solo lo quería comentar. De eso se tratará este blog, de todo y de nada. De lo humano y lo divino, de lo más frívolo hasta lo más profundo. Prefiero pensar que, a propósito de lo que les he contado, “aunque los monos se vistan de seda…”, porque hay que parar las quejas en un momento, hacer más por uno, o simplemente quererse y valorarse por lo que tiene. Y esperar tranquilo “su momento”, porque “los que nos reiremos último…”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422839326095997001-4174017987829396878?l=confesionesdeunburgues.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/feeds/4174017987829396878/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422839326095997001&amp;postID=4174017987829396878' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/4174017987829396878'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422839326095997001/posts/default/4174017987829396878'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://confesionesdeunburgues.blogspot.com/2007/06/dios-le-dio-sombrero-al-que-no-tiene.html' title='Dios le dio sombrero al que no tiene cabeza'/><author><name>Max de Winter</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16395910524574815141</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
